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Fútbol

Shakhtar Donetsk, un equipo sin casa por la guerra en Ucrania

El conjunto ucraniano juega en el exilio desde 2014, cuando estalló un conflicto bélico que entra ahora en una nueva dimensión - El Donbass Arena, un majestuoso estadio de cinco estrellas, sufrió los bombardeos

Jugadores del Shakhtar Donetsk.

A finales de junio de 2012 Donetsk se convirtió en la ciudad talismán de España, que superó a Francia Portugal en la Eurocopa en el majestuoso Donbass Arena camino de la final ante Italia en Kiev. La selección abandonó el fresco de la primera fase en Gdansk para instalarse en la calurosa ciudad ucraniana. Por sus calles disfrutaban los hinchas de la Roja y las juergas duraban hasta altas horas. Una década después, poco o nada queda de aquello. 

La guerra en el este de Ucrania dejó sin casa al Shakhtar, que disputa sus partidos europeos en el estadio olímpico de Kiev, a 750 kilómetros de su hogar. El último de ellos se produjo ante el Sheriff el pasado diciembre en el cierre de la fase de grupos de la Champions.

Reconocimiento de Putin

El 2 de mayo de 2014 fue el inicio del fin. En esa fecha el club ucraniano jugó su último encuentro como local en el estadio que había acogido durante cinco años al equipo. El balón y el césped dejaron paso a un campo de batalla para un conflicto que vive la máxima tensión después de que Rusia reconociera este lunes la independencia de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk. En un discurso televisado, el presidente Vladimir Putin anunció la medida que puede abrir un nuevo escenario para el club. 

El Real Madrid, por ejemplo, visitó al Shakhtar el pasado 19 de octubre en la Champions. Jugó en Kiev. La cuenca del Donbass, limítrofe con Rusia, se alzó en armas en 2014. Los grupos prorrusos se lanzaron en busca de la independencia unilateral de Ucrania y abrieron una batalla eterna que se prolonga hasta estos días. 

Líder de la Liga

El Shakhtar se vio obligado a abandonar su estadio en 2014. Ni siquiera los intentos de Rinat Ajmetov, presidente del club minero y la persona más rica del país con una fortuna superior a los 6.000 millones de euros, sirvieron para la retirada de las armas. Más bien al contrario. Los bombardeos aumentaron, la guerra se vivió en las entrañas del recinto y el precioso estadio de cinco estrellas quedó destruido. 

En los últimos años el equipo ha ido vagando, jugando en diversas sedes. De Donetsk a Lviv, de Lviv a Jarkov, de Jarkov a Kiev. El 13 veces campeón de Liga y de Copa suma ocho años en el exilio. Aunque en la Champions acabó último de grupo, en la Liga mantiene un notable nivel y lidera el campeonato con tres puntos más que el Dinamo.

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