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Mundiales de Natación

Budapest alumbra a una nueva generación de estrellas

Ledecky y Marchand reinan en medio de la explosión de talento juvenil que se ha vivido en la piscina

Katie Ledecky y Leon Marchand posan con los trofeos que los acreditan como los mejores nadadores del Mundial. EP

Una nueva generación de ‘teenagers’ se ha abierto paso en los Mundiales de natación de Budapest, que se prolongarán hasta el próximo fin de semana pero que ya ha cerrado la natación en línea. Al lado de figuras consagradas como Katie Ledecky, Sarah Sjöstrom o Gregorio Paltrinieri y de reapariciones gloriosas como la de la lituana Ruta Meilutyte, se ha producido una explosión de talento joven, que está destinada a reinar en la próxima década, mientras el equipo español vivía el peor balance de su historia, sin un solo finalista.

Nadie ha podido hacer sombra, desde luego, a la estadounidense Katie Ledecky, de 25 años, convertida en Budapest en la nadadora con más medallas en la historia de los mundiales (21) y la única deportista en encadenar cinco títulos consecutivos en una misma prueba al imponerse en la final de los 800 libre, distancia en la que nadie ha conseguido discutirle la victoria en Mundiales y Juegos desde Londres-2012. A su triunfo en el 800 ha sumado otros tres oros: en los 400, el 1.500 y el relevo 4x200.

El estrellato en la categoría masculina parecía destinado a su compatriota Caeleb Dressel, que llegó a Budapest con el enorme reto de superar las siete medallas de oro que alcanzó en los Mundiales de Gwanju en el 2019. Pero unos problemas médicos sin especificar le hicieron renunciar, cuando llevaba dos oros en los 50 mariposa y en el relevo 4x100. Así que el trono ha pasado al joven nadador francés Leon Marchand, 20 años, que se ha coronado en los 200 y los 400 estilos, una de las figuras emergentes en el nuevo escenario, que está siendo moldeado en la Universidad de Arizona State por Bob Bowman, el entrenador que dirigió la carrera de Michael Phelps, el nadador con más medallas olímpicas de la historia (28).

Savia nueva

La canadiense Summer McIntosh, de 15 años, es también una de las nuevas sensaciones que ha irrumpido a lo grande en Budapest. Finalista olímpica en Tokio, casi alcanzó el podio en los 400 libre cuando solo tenía 14, pero su camino hacia la cima parece imparable igual que su capacidad para manejarse en pruebas muy diferentes, como ha demostrado al final en un gran escenario con dos oros (200 mariposa y 400 estilos), una plata (400 libre) y un bronce (relevo 4x200).

El oro en los 200 mariposa, la prueba en la que Mireia Belmonte fue campeona olímpica en Rio 2016, le llegó acompañado de un nuevo récord mundial júnior (2.05.20) y la 12ª mejor marca de la historia. El de los 400 estilos, parecía cantado también ya que en marzo se convirtió en la quinta nadadora de la historia en rebajar la barrera de los 4.30. Y en los 400 libre solo cedió frente a la arrolladora Ledecky.

Pero en esa lista de nuevos talentos habrá que incluir al rumano David Popovici, 17 años, uno de los abanderados de la savia nueva, oro en los 100 (aprovechando la ausencia de Dressel) y 200 libre y la italiana Benedetta Pilato (17), oro en los 100 braza y plata en los 50.

Esos nombres se han unido al de realidades que se han consolidado en la cita mundialista como el húngaro Kirstof Milak (22 años), que delante de sus compatriotas logró el doblete de los 100 y 200 mariposa, en esta con nuevo récord del mundo, o la australiana Kaylee McKeown (20), oro en 200 espalda, plata en 200 estilos, 4x100 estilos y 4x100 estilos mixto.

Potencia italiana

En ese escenario de acento juvenil, la sueca Sarah Sjöstrom (28 años), se ha confirmado como la reina de la velocidad con su oro en los 50 libre y los 50 mariposa y la plata de los 100 libre. Y el italiano Gregorio Paltrinieri (27 años) ha demostrado que no tiene igual en la distancia de 1.500, en la que se colgó por tercera vez la corona de campeón, amenazando incluso por momentos el récord mundial del chino Sun Yang y dejando la segunda mejor marca de todos los tiempos (14.32.80).

Paltrinieri ha sido uno de los abanderados de la demostración de fuerza de la natación italiana, con victorias individuales de Thomas Ceccon (21 años) en los 100 espalda, de Nicoló Martinenghi (22 años) en los 100 braza, de Benedetta Pilato en esa misma distancia femenina, así como del relevo 4x100 estilos italiano.

Caso aparte merece el de la nadadora lituana Ruta Meilutyte (25 años), que vuelve a la cima siete meses después de su vuelta a las piscinas, tras anunciar en mayo del 2019 su retirada, quemada por una carrera en la que despuntó con solo 15 años con un oro en los Juegos de Londres 2012. “Estoy lista para vivir un nuevo capítulo en mi vida. Quiero vivir cosas simples, crecer, conocerme mejor a mi misma”, dijo en su adiós. Su vuelta ha sido tan inesperada como su retirada. Reapareció en diciembre en los campeonatos nacionales de Lituania y su oro en 50 braza y el bronce en los 100 de Budapest confirman su resurrección.

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