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Tenis

Djokovic recupera la calma tras ganar Wimbledon

El exnúmero 1 ansía jugar el Abierto de Estados Unidos pero no se vacunará para disputarlo

Djokovic besa el trofeo de Wimbledon. EFE

Alivio. Esa era la sensación de Novak Djokovic abrazado al trofeo de Wimbledon. Después de los seis meses más locos de su vida. “Ha sido un año de mierda, un año muy complicado para Novak. Esta victoria es muy importante para él”, confesaba su entrenador Goran Ivanisevic.

Ganar en Londres por séptima vez y sumar el 21 Grand Slam le han dado al tenista serbio la calma para afrontar su futuro deportivo, pendiente de si podrá jugar el Abierto de Estados Unidos, aunque no tiene ninguna intención de vacunarse para participar.

Marcado por lo vivido en Australia a principios de año, cuando fue deportado del país sin poder jugar en Melbourne al no estar vacunado de covid-19, Djokovic había perdido la estabilidad emocional para afrontar la temporada. A la expulsión de Australia se añadió la imposibilidad de jugar la gira norteamericana también por no estar vacunado y, como remate, Djokovic vio como perdía el número 1 mundial fuera de la pista, cuando la ATP decidió retirar los puntos de Wimbledon ante la prohibición de jugar a los tenistas rusos y bielorrusos por la invasión de Ucrania.

“Ha sido un año de mierda, muy complicado para Novak. Esta victoria es muy importante para él”

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A pesar de ganar Wimbledon, Djokovic ha caído al séptimo puesto mundial con 4.770 puntos de una clasificación irreal que lidera el ruso Daniil Medvedev (7775), ausente obligado en Londres; seguido por el alemán Alexander Zverev (6850), lesionado desde Roland Garros y por Rafael Nadal (6165), que es el mejor del año destacado, con sus victorias en Australia y Roland Garros y solo tres partidos perdidos. “Estuve mucho tiempo por conseguir el récord de semanas como número 1, ahora eso ya no es una prioridad para mí”, dice. 

Un calvario

Djokovic ha pasado un calvario desde Australia. "Los primeros meses del año fueron muy duros para mí. Quería jugar, pero al mismo tiempo, sentía mucha presión y no me estaba bien en la pista”, recordaba.

“Fue un golpe enorme. Muchos otros no se recuperarían de algo así. Cuatro semanas antes de Roland Garros entrenábamos sin tener claro dónde podríamos jugar porque las normas cambiaban constantemente. No fue fácil para él, ni para los que intentábamos ayudarle. Esta victoria en Wimbledon es más especial por eso. El esfuerzo ha merecido la pena. Ha sido un héroe”, destacaba Ivanisevic.

Djokovic se siente recompensado. Preparado para nuevos retos pero también sin prisas. “No pienso en terminar mi carrera en un año o dos, solo quiero mantener mi cuerpo sano para seguir a este nivel”, asegura el tenista serbio“.

Las cosas han cambiado para Djokovic. “No siento ninguna presión o necesidad de jugar, Ahora priorizo los Grand Slams, y los lugares donde me siento bien”, destaca.

A un mes y medio del Abierto de Estados Unidos, Djokovic ansía poder jugar en Nueva York. Su deseo está en manos de que las autoridades sanitarias permitan el acceso al país sin estar vacunado de covid-19.

“Queda un largo y caluroso verano. Veremos. Quizás Biden cambie de opinión. Las cosas están muy locas en el mundo, cada día cambia algo y todo puede pasar”, recalca Ivanisevic. De momento Djokovic se olvidará de las raquetas por dos semanas. Se lo ha ganado.

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