La plantilla del Valencia Basket cuenta ya con trece jugadores del primer equipo, pero en un año de Euroliga, con la lesión de larga duración de Martin Hermannsson y las dudas sobre la posible cesión de Dimitrijevic, aún está abierta la posibilidad de que Guillem Ferrando o Millán Jiménez sigan en València ayudando al primer equipo. Y más tras un año de gran experiencia con Peñarroya y su consagración con el oro en el Campeonato de Europa sub-20 de Montenegro.

Eso sí, de momento desconocen aún si saldrán cedidos en busca de más minutos o continuarán en el club y prefieren centrarse en disfrutar del título europeo.

Millán Jiménez, que se quedó unos días en Madrid antes de viajar a su Calahorra natal, destaca en declaraciones a Levante-EMV que «tardaremos más de unos días en darnos cuenta de lo grande que es lo que hemos conseguido. Estoy muy contento por el trabajo de toda la selección y por el mío».

Y eso que no pudo acabar al 100% por culpa de una lesión. «Creo que fui de menos a más, pero contra Israel me hice un pequeño esguince de tobillo y a partir de ahí no pude jugar al 100%. Me costó seguir, pero acabé contento. Estuvimos 35 días juntos, hicimos un grupo importante de amigos y me queda como anécdota el hecho de que un día antes de la final estaba cojeando y no sabía si podría jugar la final».

Un éxito que se suma al de los Mundiales sub-17 y al del Europeo sub-20 femenino, con gran representación de jugadores y jugadoras de L’Alqueria. «A las selecciones sub-18 les hemos dejado una situación difícil porque hacerlo mejor es casi imposible, solo nos faltaron las victorias en las finales ante Estados Unidos, pero es un orgullo que haya tantos éxitos españoles y además con presencia importante de jugadores y jugadoras del Valencia Basket en la selección».

Precisamente en un partido de la sub-17 en Málaga pudo conocer a Mumbrú. «Estábamos concentrados en la Línea y fuimos a ver a la selección sub-17. Allí coincidimos con Mumbrú y nos saludamos, pero no hablamos de nada más».

A pesar de ello, está tranquilo a la espera de resolver su futuro. «Estoy muy contento en el Valencia BC y con haber jugado tanto en el primer equipo, pero aún no sé lo que va a pasar de aquí al inicio de la temporada. El club y yo buscaremos lo mejor para los dos, seguro que ellos buscan lo mejor para mí. Está claro que seguir y jugar a Euroliga sería increíble, pero no sé lo que pasará y seguro que sea lo que sea, será para bien».

De momento, valora su experiencia con el primer equipo. «Estoy muy contento con cómo ha ido la temporada. Nos faltó un poco para ascender a LEB Plata, pero no pudo ser. El primer equipo también se quedó a medias en sus objetivos, pero tanto yo como Guillem dimos lo máximo y estamos muy contentos».

Guillem Ferrando, por su parte, tiene claro el momento con el que se queda del Europeo. «No olvidaré el momento de levantar la Copa. Ya tengo hasta fotografías que me guardaré de recuerdo. Me quité la espinita del último Europeo sub-16 que perdimos por un solo punto». Además, de su actuación individual, destaca que «creo que hice un buen campeonato, repartiendo juego y ayudando a mis compañeros. Pero el equipo no dependía de ningún jugador y eso complicaba la vida a los rivales, a los que les era más difícil defendernos».

Un éxito que se suma al de las otras selecciones nacionales y que le llena de orgullo. «Teníamos algo de presión por los resultados que estaba logrando España en todas las categorías y teníamos que hacerlo bien. Estamos haciendo un gran trabajo todos».

Además, cree que este nuevo éxito puede seguir ayudando a que mantengan su condición de referentes para el resto de jóvenes de L’Alqueria. «Creo que somos dos buenos ejemplos para el resto de jugadores de la cantera, pero nos queda mucho por mejorar y por hacer aún». Al igual que Millán Jiménez, Guillem Ferrando tuvo ocasión de conocer a Álex Mumbrú, aunque desconoce aún dónde jugará la próxima temporada y admite que estará pendiente del teléfono por si hay alguna novedad antes de volver a entrenar a mitad de agosto.

Benifairó de la Valldigna rinde honores a su campeón de Europa

Como no podía ser de otra manera, Benifairó de la Valldigna se echó en la noche del lunes a la calle para recibir con los máximos honores a su vecino más ilustre: Guillem Ferrando Porro, jugador de baloncesto del Valencia Basket que acaba de proclamarse campeón de Europa sub-20 con España. Tras este recibimiento, con presencia del alcalde y concejales entre los vecinos, y en declaraciones a Levante-EMV, destacó Ferrando que «llegué cansado del viaje, pero se agradece el recibimiento que tuve en mi pueblo. Aún me cuesta creer que soy campeón de Europa. Estos han sido los días más especiales de mi carrera, junto al debut con el Valencia Basket y algún partido en La Fonteta». Ferrando se formó en el Club Bàsquet Tavernes, desde donde dio el salto al Valencia Basket.