Las tres subcampeonas de Europa sub-18 del Valencia Basket, Alicia Flórez, Elena Buenavida y Noa Morro, descansan ya en casa con un premio en su poder que con el paso de las horas se vuelve más y más valioso, la medalla de plata del campeonato disputado en Heraklion (Grecia). Levante-EMV ha conversado con las tres antes de afrontar los nuevos retos que les esperan en L’Alqueria.

Para Noa y Elena pronto se cerrará un año de ensueño. Las dos fueron campeonas de Europa sub-17 de baloncesto 3x3 en septiembre de 2021 en Lisboa. Y hace apenas un mes se colgaron el oro en el Europeo U20F de Sopron (Hungría) junto a Claudia Contell y Laia Lamana. Un torneo en el que Noa Morro fue elegida también en el Mejor Quinteto. «El año pasado no tuve ninguna competición, iba a ir con la U18, pero cogí el Covid... Ahora, de repente, el estar tan arriba en los dos Europeos ha sido muy bestia. Además, es que ni me esperaba que me llamaran de la U20», afirma Morro, que admite estar «aún un poco triste porque la medalla en Grecia no haya sido de oro». «Pero una plata en un campeonato que esta generación 2004 aún no habíamos vivido está superbien. El oro de hace un mes sienta de maravilla», añade.

La ala-pívot, que disfruta ya de unos días de asueto en Mallorca, completará junto a Awa Fam y Emily Kalenik el ‘roster’ interior del primer equipo cuando Rubén Burgos lo requiera. Ella es consciente de los progresos que ha experimentado desde que fichó por la entidad ‘taronja’. «En València he podido trabajar un montón, he mejorado el físico y la cabeza y ahí están los frutos», señala.

Para la escolta Elena Buenavida hay trazado un plan similar de refuerzo de las posiciones exteriores del primer equipo. La tinerfeña ficha por el equipo vinculado de la Liga Challenge, el NB Paterna, pero tendrá entrenamientos y minutos de juego con el primer equipo. «Esta nueva etapa me ilusiona muchísimo. Tengo muchas ganas de conocer a las compañeras, tanto del Paterna como del Valencia, y de medirme en el alto nivel, ganas enormes de aprender», cuenta Buenavida.

Las tres coinciden en que, a la final contra Lituania, el equipo se presentó algo confiado tras la victoria con Francia, «la que más miedo daba», en la semifinal. «Había una sensación de confianza. El dejar a un equipo como Francia en 36 puntos, sacarlo del partido, nos dio un subidón de adrenalina que no sé si fuimos capaces de gestionar y saber que no estaba todo hecho, que nos quedaba el último baile», explica con madurez Buenavida.

La canaria, fichada del Segle XXI de Barcelona, derrocha ambición en la pista. Ni sus 36 puntos en la final ni el ser elegida en el Mejor Quinteto la consuelan. «El ‘trabajazo’ desde el principio se merecía el oro. Aunque nada se compara con un oro, una plata está bastante bien», comenta Elena, que cargará las pilas «con la familia» en Tenerife.

Alicia Flórez, por su parte, ya se encuentra en su León natal. La exterior pone el valor el «esfuerzo de grupo» en la selección española U18F. «Queríamos competir cada partido hasta el último segundo, con el ADN de España. Fue difícil frenar el talento de Lituania. No tuvimos la suerte de encontrar la defensa que, en mi opinión, nos había conducido al partido por el oro», dice Flórez, que no se perdió la final, pese al malestar y los vómitos que sufrió la noche previa.