Detrás de cada uno y cada una de los 21.813 corredores y corredoras que ayer cruzaron la mágica meta del Maratón de València hay una historia, un sueño cumplido, un reto. Corredores llegados desde 120 países de todo el mundo disfrutaron ayer de otra jornada inolvidable.

Atletas disfrutan de los últimos metros sobre la pasarela azul en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. | F.CALABUIG

42 maratones en la 42 edición

Para el austriaco Karl Erber, ayer fue la séptima vez que corrió el Maratón de València: «estoy enamorado de este maratón y de València, desde luego el año que viene vuelvo». Para Karl, además, ayer fue un maratón especial: «es mi maratón número 42 y además ha coincidido con la 42 edición de València, así que, no podía faltar».

El israelí Moshe Lederfien corrió con una piña en la cabeza. | LEVANTE-EMV

Desde el Bierzo, para Dani

Pepe Martínez Pintor, de Ponferrada, el Bierzo, por fin pudo cumplir su deseo de correr el Maratón de Valencia: «ésta era la cuarta vez que me inscribía, las tres anteriores, por trabajo y diversas causas, no había podido venir». Pepe dedicó la carrera a una de las personas más importantes en su vida, su sobrino Dani: «pedí el dorsal con el número de la fecha de su nacimiento para dedicárselo: 11-04-16. Se lo voy a enmarcar». El corredor del Bierzo tiene claro que quiere volver a València: «en cuanto abran inscripciones, me apunto. Me ha encantado».

Un debutante de 58 años

José Ángel Porcel, catalán afincado en València e integrante del CA Saltamontes, cumplió un reto por el que ha luchado los últimos meses: «es mi primer maratón y estoy muy contento. Han sido meses de sacrificio y entrenamiento pero ha merecido la pena», afirma Porcel que pese a llevar corriendo desde 2010, no se había enfrentado aún a un 42k en asfalto: «Mi amiga Pilar Belarte me dio el empujón que me hacía falta y ha merecido la pena».

Corriendo por Ucrania

Misha es uno de los 54 ucranianos que ayer cruzaron la línea de meta. El joven atleta corrió llevando una bandera de su país en la que se podía leer un sencillo pero sentido mensaje: ‘gracias España’. Misha corrió emocionado por el apoyo recibido: «Durante todo el recorrido la gente gritaba mi nombre, me animaba, me decían ¡Viva Ucrania!». Misha, desde que estalló la guerra, no ha podido regresar a su país: «había viajado a Italia para participar en un maratón, y empezó la guerra. Ya no he podido volver».

Un récord para Paco

El corredor del 3FDC dedicó su mejor marca personal: 2:37:59, a su compañero de entrenamientos y amigo, Paco: «iba a correr conmigo, pero después del Medio Maratón tuvo un problema de salud grave y no ha podido correr. Este maratón va por él, para que se recupere lo antes posible».

Sin faltar desde 1985

Julio Sancho no faltó a su cita con el Maratón de València: «éste ha sido mi 35 maratón consecutivo en València y el 69 en total. Seguiré corriendo el Maratón de València mientras pueda. Ya estoy pensando en la próxima edición», destacó el corredor de Castellnovo que ayer entró en meta acompañado de su hijo.

Con una costilla rota

La extremeña del Runners Ciutat de Valencia, MariFe Rodríguez, hizo ayer honor a su nombre, cruzando la meta del Maratón de València pese a las adversidades: «Hace 25 días en el último largo me caí y me rompí una costilla. Desde entonces, he estado de reposo, hasta última hora no sabía si podría correr. ¡Pero lo he logrado!. Estoy muy contenta. Se lo dedico a mi hermana», dijo al terminar la carrera.

Un maratón para Juanjo

David Muñiz, de El Puig, entró en meta con una pancarta en la que se leía ‘Va por tí, Juanjo’: «Este maratón se lo dedico a Juanjo, un amigo al que han operado de un tumor cerebral». Además, en su camiseta llevaba impresa la imagen de su cuñado fallecido.

42 kms con una piña

El israelí Moshe Lederfien y su piña en la cabeza, con la que corre los 42 Kms, es ya un fijo en València: «vengo siempre, he corrido más de 100 maratones. Quiero lanzar un mensaje de equilibrio al mundo».