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Ciclismo

El Giro se convierte en un infierno para Ayuso

El valenciano cede casi 15 minutos en una durísima 16ª etapa en la que Carapaz revoluciona la carrera y pone contra las cuerdas a Del Toro

El equipo Astana triunfó en la 16ª etapa del Giro de Italia. | EFE

El equipo Astana triunfó en la 16ª etapa del Giro de Italia. | EFE

sergi lópez-egea

Barcelona

El Giro se convirtió en un infierno para Juan Ayuso. En una etapa maldita, más dura que un día sin pan, el ciclista español se despidió de todo, hasta quizá de continuar en la lucha por llegar siquiera a Roma, el próximo domingo, pelea en la que ya no está Primoz Roglic, que se volvió a caer y lo envió todo a hacer puñetas. Eran los dos máximos favoritos.

El corredor esloveno ya no figura en carrera y el alicantino perdió 14.47 terroríficos minutos en la meta de una 16ª etapa que ardió y destrozó la general de la carrera.

La táctica del UAE

Siempre quedará la duda de si la táctica de estos días fue la acertada en el conjunto UAE porque, si Ayuso dijo adiós a cualquier épica, Isaac del Toro, todavía ‘maglia rosa’, mostró demasiada debilidad y sobre todo un pedaleo débil y perfectamente superable por quien ya parece, con pruebas, el ciclista más fuerte del Giro y en estos momentos el candidato número uno para llevarse la victoria, la misma que consiguió en 2019. Richard Carapaz, el deportista más famoso de Ecuador, puso la carrera patas arriba, se situó tercero de la general. Y, todo esto, sin olvidar a otra sorpresa de la carrera, el británico Simon Yates, el hermano gemelo de Adam, que debe ser a partir de ahora el principal bastón de Del Toro para apoyarse en lo que ya parece lo más difícil todavía, que no es otra cosa que ganar el Giro con 21 años.

La general, en un pañuelo

La general quedó en un pañuelo, en una 16ª etapa que superó tres puertos de primera categoría, el más difícil denominado Santa Bárbara, donde los truenos ensordecieron a Ayuso para perder el contacto con el pelotón de favoritos.

Hay tres ciclistas que pueden ganar la carrera, pero el primero, Del Toro, con la impresión de ser el más débil: aventaja a Yates sólo por 26 segundos con Carapaz, cargado de munición, a 31 de diferencia. Sea como sea la situación en un UAE con demasiadas figuras -siempre hay que recordar que es el equipo del ausente Tadej Pogacar-, Ayuso, con una rodilla fastidiada y la moral cada vez más debilitada, se vino abajo en Santa Bárbara y su equipo se quedó con una sola baza, Del Toro, al que, empleando un término apropiado con su apellido, tendrán que defender a capa y espada a partir de ahora.

Fue un día durísimo. Todos llegaron uno a uno a meta, sin pelotones grandes. Hubo caídas, lluvia y frío antes de que el sol recompensase el esfuerzo. Se vio una fuga con corredores de calidad; entre ellos, Lorenzo Fortunato, líder incuestionable de la montaña, que dejó ganar en meta a su compañero del XDS Astana, Christian Scaroni, primera victoria italiana.

Entre los favoritos se fueron eliminando: Roglic se apeó por caída y Ayuso por falta de fuerzas hasta que llegó la ascensión final, a San Valentino. Atacó primero Simon Yates y Del Toro lo controló, pero cuando demarró Carapaz, a siete kilómetros de la cima, nada pudo hacer el joven ciclista mexicano, que se defendió con carácter, pero con el peaje de ceder 2.36 minutos a Carapaz; demasiado tiempo, mucha inseguridad y un Giro abierto como un bocadillo a la espera de colocar el embutido. Habrá que esperar para ver qué sucede al final. n

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