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1997: el primer hito histórico del fútbol femenino español

Una hazaña inolvidable: ese mismo año la selección española debutó por primera vez en la Eurocopa Femenina

En una de las etapas más complicadas, el equipo dirigido por Ignacio Quereda se quedó a las puertas de la gloria europea

El once inicial de la selección española femenina en la Eurocopa de 1997

El once inicial de la selección española femenina en la Eurocopa de 1997 / Real Federación Española de Fútbol (YouTube)

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Marcos Abad

Marcos Abad

València

En 1997, la historia cambió para la selección española femenina. Ese mismo año, fue el debut oficial de España en una competición europea, concretamente, en la Eurocopa femenina, un hito histórico guardado en los anales de la historia. Este fue el inicio de la Roja en competiciones europeas, donde pasaría de ser uno de los rivales más asequibles y contra el que todo el mundo quería jugar, a convertirse a día de hoy en un rival temible e imbatible.

Esa época estuvo marcada por las enormes dificultades en que vivía el fútbol femenino, con escasa visibilidad y desarrollo, y un apoyo muy alejado del masculino, que acaparaba casi todos los seguidores. La selección española, sin ser una de las favoritas y con jugadoras semiprofesionales, pero con un grupo cohesionado, fuerte y sacrificado, logró competir de tú a tú, sin ningún tipo de miedo contra las mejores selecciones. Lo que parecía imposible, se volvió una realidad inevitable que enorgulleció a toda España. La selección española ya había ganado ese día, a pesar de caer eliminada en semifinales ante Italia. Una hazaña que mostró que con un equipo unido y la pasión de vestir esta camiseta, todo era posible. El inicio de una "nueva era" en el fútbol femenino español.

La selección española femenina durante el himno de España en la Eurocopa de 1997

La selección española femenina durante el himno de España en la Eurocopa de 1997 / Real Federación Española de Fútbol (YouTube)

Una Eurocopa diferente, pero apasionante

El Campeonato Femenino de la UEFA de 1997 fue la séptima edición de la máxima competición femenina de fútbol en Europa. La Eurocopa se disputó entre el 29 de junio y el 12 de julio de 1997 en Noruega y Suecia, anfitriones ese año. Ocho eran las selecciones participantes en este formato, sorteados en dos grupos de cuatro distintos, el A y el B. En esta primera fase, a la selección española le tocó un grupo difícil, formado por Suecia, Francia y Rusia.

El primer encuentro terminó con un empate 1-1 ante Francia, un resultado muy esperanzador y que mostró la capacidad competitiva de este equipo ante los más grandes. No tuvo la misma suerte ante Suecia, uno de los mejores rivales y que logró sumar los nueve puntos posibles, y con quien cayó derrotado por la mínima. El último partido ante Rusia se antojaba definitivo para una posible clasificación o, por contra, caer eliminadas. Sin embargo, el equipo, conocedor de la situación, luchó con alma y corazón, y terminó por vencer por 0-1 a las rusas. Este triunfo suponía la clasificación de la selección dirigida por Ignacio Quereda, una hazaña que ya era histórica, pasase lo que pasase. Estas jugadoras habían sobrepasado todos los límites y las barreras que se habían interpuesto por su camino, solo quedaba creer y seguir soñando. Ninguna de las que estaba ahí era realmente consciente de lo que habían logrado: pasar a semifinales en su primera gran competición europea.

En esta segunda fase, estaban España, Italia, Suecia y Alemania. La selección española se topó con la italiana, en una semifinal que se jugó el 9 de julio en Noruega. El encuentro terminó con derrota por 2-1 de la Roja, que a pesar de ir perdiendo por una diferencia de dos goles en los primeros 30 minutos, sacó garra y fuerza para tratar de darle la vuelta al marcador, pero el golazo de María Parejo llegaría en los últimos compases del partido. Una reacción tardía, pero que sirvió para mostrar al mundo que la fortaleza de este grupo de jugadoras y su posicionamiento en el fútbol europeo. Una gesta inolvidable y enmarcada para la historia. Alemania se proclamó campeona de la Eurocopa de 1997 tras vencer por 2-0 a Italia, en lo que sería el cuarto título europeo para la mejor selección de Europa. Este sería un punto de inflexión en el fútbol femenino español, con un crecimiento progresivo de seguidores y una mejora de sus condiciones deportivas.

Convocatoria: las 20 guerreras

Ignacio Quereda convocó a las siguientes veinte jugadoras: Roser Serra, Marina Nohalez, Judith Corominas, María Antonia Is, Arantza Del Puerto, Beatriz García, Rosa Castillo, María Luisa Puñal, Mari Mar Prieto, Alicia Fuentes, Yolanda Mateos, Maider Castillo, Eli Capa, Vanessa Gimbert, María Isabel Parejo, María Jesús Pal, Silvia Zarza, Auxi Jiménez, María Ángeles Parejo y Arrate Guisasola.

De invisibles a temibles

La evolución de la selección española ha sido enorme, pero costosa. Aquella selección femenina formada por un grupo de 20 guerreras, nada tiene que ser con la actual, plagada de grandes estrellas, como Aitana BonMatí o Alexia Putellas --ganadoras del balón de oro--, y con un equipo muy competitivo. En esta nueva preparación para la Eurocopa 2025, la mirada se ha vuelto a poner en esas jugadoras que cambiaron la historia de una selección que no ha parado de crecer desde entonces. Los años posteriores siguieron más o menos en la misma línea, pero en la última década el crecimiento del nivel del equipo ha sido mayúsculo, lo que ha llevado a la selección a ser campeona del mundo en el Mundial femenino de Australia en 2023.

Ahora, los papeles se han cambiado. La selección española es un rival temible y al que nadie se quiere enfrentar. Es una de las candidatas al título, y así lo ha demostrado en los últimos años. El salto cualitativo de la plantilla es incuestionable, con un objetivo claro: ganar la Eurocopa y empezar con un reinado que parece no tener fin.

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