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Fórmula 1

La remontada para la historia de Verstappen en Brasil

Las claves que permitieron a Max pasar de salir desde el pitlane a subir al podio en Interlagos: "Si estás al fondo del pelotón solo sufres... salvo que seas Max"

Verstappen habla con su ingeniero de carrera, Gianpiero Lambiase

Verstappen habla con su ingeniero de carrera, Gianpiero Lambiase / Red Bull Contentpool

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Max Verstappen tiene muy difícil ser campeón en 2025. Tras el GP de Brasil está a 49 puntos del líder, Lando Norris, con solo 83 en juegos. En cualquier caso, sigue demostrando que es el mejor piloto del mundo. Su remontada saliendo desde el pitlane en Interlagos para acabar tercero en el podio no es solo una heroicidad. Es una locura, casi un imposible.

Su histórica ‘cabalgada’ se explica en tres actos y un prólogo, que fue su descalabro del sábado, cuando por primera vez en cuatro años cayó eliminado en Q1. Red Bull no acertó con el setup del coche y Verstappen no tuvo ritmo ni velocidad para pelear.

 La decisión de cambiar la unidad de potencia y la configuración del RB21 le daba una nueva oportunidad en carrera, pero con dos hándicaps: salir desde el pitlane y salir a pista sin referencias.

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Por si fuera poco erró en la elección de neumáticos de salida, pues como se vio con Alonso, los duros no eran la mejor estrategia. En la resalida tras la bandera roja se llevó un golpe, pinchó y tuvo que entrar a boxes para montar medios, perdiendo todo lo que había adelantado en la primera arrancada.

Max se encontró de nuevo al final de la parrilla, pero ahora con neumáticos nuevos. Lo que siguió fue una remontada brutal, por ritmo, adelantando a cinco coches: Stroll, Hamilton, Colapinto, Hülkenberg y Albon.

Mientras tanto, varios pilotos que iban por delante y que aún no habían entrado a boxes hicieron su parada, lo que impulsó a Verstappen a un increíble cuarto puesto, a tan solo 9,3 segundos del Mercedes de George Russell, que iba tercero.

Durante esta fase de la carrera, rodó más rápido que el líder, Lando Norris, y hasta la vuelta 28 fue consistentemente medio segundo por vuelta más rápido que Russell.

Empezó a tener problemas de degradación y Red Bull le llamó a boxes en la vuelta 35. Se encontró al frente de la carrera en la vuelta 51. Con neumáticos de 17 vueltas y Norris a ocho segundos, pareció que Max podía mantenerse en pista hasta el final para intentar el ‘milagro’ de la victoria, pero tuvo que volver a boxes para montar neumáticos blandos.

Su último stint fue demoledor, con un mano a mano con Russell que acabó en un increíble adelantamiento por el exterior al piloto de Mercedes en la vuelta 63. Se fue a por Antonelli. "No sabía de donde venía ese tío", confesó el rookie italiano, que se graduó con una fantástica contención ante el campeón.

Desafortunadamente para Max, se le acabaron las vueltas; con unas pocas más, casi con seguridad habría conseguido el segundo puesto.  

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"Solo iba a tope. Tenía mucho ritmo, pero no esperaba el resultado. Nunca nos rendimos", resumió Verstappen, al que la afición brasileña despidió entre aplausos, coreando su nombre celebrando el espectáculo que solo Max parece capaz de poder ofrecer hoy en día.   “Si estás al fondo del pelotón se sufre mucho… salvo que seas Max”, sentenció Colapinto.

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