Cartagena evidencia otro verano fallido
El Valencia CF salió al campo con seis fichajes en el once (todos del centro del campo en adelante), que evidenciaron la falta de nivel en la rotación de un equipo que también ha empeorado su alineación titular

Imagen de Ramazani en el partido contra el Cartagena / Marcial Guillen
La "semana fantástica", el funcionamiento de "club normal" o el "cine" fueron algunas de las expresiones que despertó el mercado del Valencia CF, pero los intentos de vestir por enésima vez de cambio la gestión de Meriton el pasado verano ha caído rápidamente por su propio peso. Defender el pasado mercado estival ya es casi imposible en pleno diciembre después de ver lo que están ofreciendo las caras nuevas, retratadas en el partido de Copa del Rey contra el Cartagena.
El Valencia CF llegó a la pasada ventana de contrataciones con la imperiosa necesidad de mejorar su plantilla después de otra temporada para el olvido en la que se volvió a luchar por no descender a Segunda División. A pesar de ello, a final de mercado el equipo había empeorado sustancialmente el nivel del once titular bajo la 'promesa' de mejorar la rotación, algo que tampoco se ha logrado.
Seis fichajes en el once
En Cartagonova, Corberán alineó un porcentaje muy grande de los fichajes y el resultado fue desastroso, teniendo que recurrir finalmente al carácter y la mentalidad de Luis Rioja para sacar el partido adelante. En la puesta de largo sobre el césped, todos los futbolistas de medio campo en adelante llegaron el pasado verano y el rendimiento dejó mucho que desear.
En la medular, el Valencia saltó al campo con Baptiste Santamaria, Filip Ugrinic y Dani Raba. Los dos primeros fichados en la semana previa al Trofeu Taronja, generando un clima de cambio que no se ha podido mantener en el tiempo. El francés, a excepción de unos buenos minutos contra Athletic y Getafe, está rindiendo a un nivel muy bajo y contra el Cartagena fue incapaz de asumir el mando de las operaciones en un equipo que tiene que crecer desde el pivote.
Peor once y peor rotación
El suizo es aún una incognita porque ha pasado más tiempo lesionado que jugando, por lo que la falta de ritmo fue notoria. Raba, por último, desapareció del mapa después de una buena pretemporada y su actuación copera fue fantasmagórica, apenas aportó al equipo. El centro del campo, que perdió nivel titular tras la salida de Enzo Barrenechea, también tiene una peor 'Unidad B' que a temporada pasada.
En ataque, por otra parte, era muy complicado empeorar la rotación de la temporada pasada, pero va camino de ello. Largie Ramazani es otro caso de más tiempo lesionado que jugando, por lo que es una incógnita saber si finalmente mejorará a Fran Pérez o no. Arnaut Danjuma está llamado a marcar diferencias porque atesora más calidad que la mayoría de sus socios de ataque, pero no hay noticias de él desde que falló el penalti frente al Real Oviedo. Por último, a Lucas Beltrán no se le puede negar la entrega y la garra, de hecho su gol del empate es el mayor reflejo de ello, pero sigue lejos de demostrar que puede rendir al nivel que dio Umar Sadiq, que era el 'Plan A' y que se parece más bien poco al argentino.

Santamaría, encarándose con Diego Gómez en un partido de Copa / EFE
Jugó Cömert
Otra de las muestras de la decadente gestión del club, así como la mala praxis en el mercado estival fue el hecho de ver a Eray Cömert compartiendo once con un canterano. El suizo fue dos veces descartado por Rubén Baraja, pero este verano se quedó mientras el club vendía a dos futbolistas de Champions como Cristhian Mosquera y Yarek Gasiorowski para traer solo a un José Copete que, pese a estar mejorando, está muy lejos del nivel de los dos que salieron. En el eje de la defensa el bajón de nivel es absoluto tanto en el once titular como en la rotación. Una escena más de la película (de terror) que dirigió Peter Lim en verano y protagonizaron de nuevo sus ayudantes en Valencia.
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