A Contratiempo
“El Valencia no sabe ganar, ni Lim gestionar”
El Valencia cierra el año bajo mínimos y la parroquia de Mestalla ya sabe a lo que va cuando juega su equipo

Imagen de archivo de Jose Copete en el Valencia-Mallorca del pasado viernes. / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
El día de la marmota. Drama en dos dimensiones. En el campo y en los despachos. El Valencia cierra el año bajo mínimos. La parroquia de Mestalla ya sabe a lo que va cuando juega su equipo. Lo tiene asumido ante cada cita. La historia se repite. Siempre es el mismo partido. Gol visitante y reacción en el segundo tiempo para empatar. La vida sigue igual de mal. El Valencia no da para más. Equipo limitado, voluntarioso e irregular. Lo peor de todo es que no sabe ganar. Incapaz de remontar cuando encaja un tanto, sus escasos recursos tan solo le permiten evitar la derrota. Tres triunfos en 17 jornadas. Cifras escandalosas en otros tiempos. Inadmisibles, cuando el Valencia era una entidad viva y reconocible. El pan nuestro en esta época de estrecheces máximas. La reiteración del empate a uno expresa impotencia y falta de recursos. Enhorabuena a los planificadores del despropósito y a sus entregados aduladores. Se han cubierto de gloria.
Los Lim en su línea. El presidente ausente se dignó a comparecer en la junta de accionistas. Todo un honor. Por supuesto pasó olímpicamente de presenciar el partido contra el Mallorca. Estancia de mínimos. Reunión con el entrenador y Gourlay, repaso urgente de la situación, y hasta el año que viene. Si queréis algo, os esperamos en Singapur. El hijo de Peter Lim se dedicó a escuchar las quejas y protestas con cara de circunstancias. No respondió a nadie, eso sería rebajarse en su mundo. Hasta aquí podíamos llegar. Kiat los miró con desprecio y les dejó claro que aquí se hace lo que dice su papá, y que los intereses de Meriton están por encima de todo. Su breve intervención incluyó las zarandajas habituales que nadie se cree. No tienen ninguna credibilidad, han condenado a la miseria más absoluta al club y lo han arruinado sin miramientos. Se han servido del Valencia y ahora esperan rematar el plan con el pelotazo de Mestalla, gracias a la connivencia de especuladores y políticos locales.
El oasis de la Copa. Entre tanta decepción, al menos, queda la Copa. Una especie de oasis en medio del desierto por el que transcurre la andadura competitiva del Valencia. Después de superar tres eliminatorias, los de Corberán siguen adelante. A la espera de rival en octavos, presumiblemente de la máxima categoría y con opciones de actuar en Mestalla, el torneo se ha convertido en una ilusión para el valencianismo. La única. Todo es posible en la Copa. Las opciones de llegar lo más lejos posible siguen intactas. Soñar es gratis. La agonía liguera contrasta con el desparpajo que permite el formato de una competición en la que la inspiración del momento vale más que los valores forjados desde la solidez. Curiosa contradicción. Los recordados equipos de Cúper y Benítez nunca sobresalieron en este torneo, por el contrario, protagonizaron algunos fiascos sonados, mientras que en otros frentes eran temidos por su potencial y respetados por su fiabilidad.
La dignidad de Pedro Martínez. El entrenador del Valencia Basket dio una lección de señorío y de saber estar tras los graves incidentes acaecidos en la cancha del Maccabi. El comportamiento indecente, ya habitual por otro lado, de los seguidores del conjunto de Tel Aviv, contrastó con la serenidad y el aplomo del técnico catalán. Su discurso dejó en evidencia, de paso, a los organizadores de la Euroliga, vendidos descaradamente al poder persuasivo de Israel. La presencia de los equipos de este país en el torneo y en otras competiciones, constituye un insulto a los valores esenciales de la humanidad, y una alarmante muestra de la indiferencia y pasividad con la que se acepta el Genocidio que sufre Palestina. La barbarie del ejército israelí, las atrocidades cometidas y denunciadas a diario, carecen de la respuesta adecuada. Cruel ironía mientras ya suenan los villancicos. Noche de Paz.
Suscríbete para seguir leyendo
- Más de 10 años de estación fantasma en el centro histórico de València
- ¿Qué calle de València pierde vecinos de forma imparable?
- Paterna sigue los pasos de València y propone declarar festivo el 16 de marzo para los escolares
- La llegada de las empresas de la gigafactoría agota el alquiler en la zona norte de Valencia
- Así ha amanecido el toro de Osborne de Tavernes de la Valldigna
- Todo listo para un parque de multiaventura en la Sierra Calderona
- Un funeral multitudinario despedirá en València a las cuatro víctimas del naufragio en Indonesia
- La tienda que rompe la uniformidad de la calle Colón
