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Tragedia en Crans-Montana: La estación de esquí donde el Valencia forjó la Copa del Centenario

El conjunto que entrenaba Marcelino realizó las pretemporadas de 2018 y 2019 en las instalaciones suizas

Marcelino, en aquella pretemporada de 2019 en Suiza

Marcelino, en aquella pretemporada de 2019 en Suiza / VCF

Alfredo Castelló

Alfredo Castelló

Cuando los aficionados del Valencia CF se han despertado esta mañana con la tragedia sucedida en Crans-Montana, a algunos les habrá sonado a stage de pretemporada. Sobre todo los nombres de Marcelino y Mateu Alemany ya que fue en aquella lujosa estación de esquí donde se consumó el fin de la última era exitosa del club de Mestalla y comenzaba el declive deportivo más absoluto.

Y es que un incendio en el bar Le Constellation, en el cantón de Valais (al sur de Suiza), ha causado "decenas de muertos" y un centenar de heridos. Las causas del siniestro son aun materia de la investigación, aunque se parte de la base de que no se trató de un atentado, sino de un accidente causado probablemente por artefactos pirotécnicos.

En Crans-Montana, en pleno corazón de los Alpes, el Valencia de Marcelino realizó las pretemporadas en los veranos de 2018 y 2019. Los valencianistas se hospedaban en el Grand Hôtel du Golf et Palace. La pequeña localidad es famosa por la lujosa estación de esquí.El equipo se desplazaba cada día unos kilómetros -menos de un cuarto de hora- en autobús para entrenar en la comuna de Lens. Todo en el distrito de Sierre, uno de los 14 que conforman el cantón de Valais.

El germen de la Copa del Rey

Hasta tierras suizas se desplazó en julio de 2018 un equipo, recién clasificado para la Liga de Campeones, del que formaban parte jugadores como Jaume, Neto, Murillo, Garay, Gabriel, Gayà, Carlos Soler, Ferran, Parejo, Wass, Santi Mina o Rodrigo. En aquellas instalaciones, se empezó a preparar una temporada que coincidía con el centenario del Valencia CF. Una campaña en la que tras una gran final de Liga se logró la clasificación para una nueva edición de la Liga de Campeones (se consiguió en la última jornada tras vencer en Valladolid). Ese billete para la máxima competición continental dio alas al conjunto de Marcelino para imponerse al Barça de Mesi en la final de la Copa del Rey, el último título que entró en las vitrinas del club de Mestalla.

En el julio siguiente, la expedición valencianista volvió a Crans-Montana para una estadía de una semana. Desde el principio el viaje ya fue diferente al de un año antes. Marcelino no viajó con el equipo ya que se desplazó a Singapur para una cumbre con el mismo Peter Lim. El Valencia afrontaba el reto de disputar la Liga de Campeones y mantener el Liga su posición para volver a estar entre los cuatro primeros. Ya no estaban hombres destacados como Neto o Zaza, pero llegaron nuevos como Cillessen, Maxi Gómez o Guedes (comprado un año antes al PSG), y comenzaba el runrun de la salida de Rodrigo Moreno al Atlético de Madrid.

Un mes después de arrancar aquella pretemporada, el Valencia, en un escueto comunicado, anunciaba la destitución de Marcelino y la llegada de Albert Celades. Fue el principio del fin. En noviembre, también era cesado Mateu Alemany. En su despedida, el técnico asturiano (que en la rueda de prensa antes de su despido dijo aquello de que solo los cangrejos caminan hacia atrás) atribuyó su marcha al empeño que puso la plantilla en lograr la Copa del Rey en el año del centenario, una competición que “para Peter Lim era una menor”, ya que el máximo accionista quería que el equipo no se desgatara y consiguiera entrar en la Liga de Campeones. Aquel gran Valencia vivió sus últimos mejores momentos en Crans-Montana.

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