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TESTIGO DIRECTO

El fútbol femenino saudí emerge de la mano de entrenadores españoles tras décadas de prohibición

Lluís Cortés, Ana Junyent, Alfonso Mesa y Marco Lobo explican, desde su experiencia personal, el desarrollo de una actividad que hasta hace unos años estaba vetada en público para las mujeres de Arabia Saudí

Jugadoras de la selección de Arabia Saudí durante un entrenamiento.

Jugadoras de la selección de Arabia Saudí durante un entrenamiento. / SAFF

Sergio R. Viñas

Sergio R. Viñas

Yeda (Enviado especial)

El relato que hacen de Yeda quienes asistieron a la primera Supercopa celebrada aquí, en el año 2020, no se corresponde con la realidad actual. En 2026, ya no se ve segregación de género en los establecimientos públicos, los 'hiyabs' y los 'niqabs' conviven en la calle con las cabezas descubiertas, una mujer puede compartir ascensor con un hombre... Incluso, en ambientes más exclusivos, se empiezan a desarrollar las escuelas y los gimnasios mixtos, las playas con hombres y mujeres mezclados, pudiendo estar ellas en bikini.

Son los pequeños pasos que va dando Arabia Saudí, una dictadura en forma de monarquía absoluta que mantiene leyes de tutelaje masculino sobre las mujeres, hacia una igualdad de género que todavía está a años luz de distancia. De hecho, el 'Global Gender Gap Report' que actualiza cada año World Economic Forum sitúa al país en el puesto de 132º de 148 en brecha de género. Es decir, sigue siendo uno de los países del mundo en el que las mujeres tienen menos derechos.

La cantera femenina del Al-Ittihad, una foto impensable hace unos pocos años.

La cantera femenina del Al-Ittihad, una foto impensable hace unos pocos años. / AL-ITTIHAD

El deporte femenino como estrategia económica y social

El deporte es uno de los aspectos en el que las mujeres saudíes han ido ganando libertades en los últimos años. Es este un país que, plegado a las reglas del wahabismo, prohibía a las mujeres practicar deporte públicamente al aire libre hasta hace apenas una década. Hasta 2018, de hecho, la Educación Física no formó parte de la formación escolar de las niñas saudíes.

La estrategia Saudi Vision 2030 ha ido corrigiendo esa conculcación de derechos. Quiere Arabia Saudí diversificar su economía y convertirse en una potencia mundial es ámbitos como la tecnología, la innovación, la cultura o el deporte, lavando de paso su deteriorada imagen internacional. Y, para ello, enseguida entendió que no podía mantener al margen del mercado laboral y de la vida sociocultural a la mitad de su población, la femenina. Era una mera cuestión de números.

Lluís Cortés, en un entrenamiento de la selección saudí.

Lluís Cortés, en un entrenamiento de la selección saudí. / EPC

El fútbol es una de sus grandes apuestas en este ámbito y para desarrollarlo han contratado a numerosos entrenadores españoles. Uno de ellos, el ex del Barça Lluís Cortés, es desde hace dos años el técnico de la selección nacional, creada en 2021. "Decidieron empezar la casa por el tejado. En lugar de arrancar con escuelas de niñas, que lo están haciendo ahora, apostaron por crear la selección y la liga profesional. Aunque a priori no es el proceso más natural, creo que acertaron, porque buscaron dar visibilidad al fútbol femenino, emitiendo todos los partidos por televisión, para que las niñas se interesaran por fútbol y que sus familias entendieran que ellas también pueden jugar", explica Cortés.

En lugar de arrancar con escuelas, apostaron por crear la selección y la liga profesional. Creo que acertaron, porque buscaron dar visibilidad al fútbol femenino, emitiendo todos los partidos por televisión

Lluís Cortés

— Seleccionador femenino de Arabia Saudí

Chicas que nunca practicaron deporte

"Cuando nosotros llegamos aquí, hace dos años, lo primero que vimos es que las chicas tenían un gran déficit físico y de psicomotricidad. Lo normal teniendo en cuenta que apenas llevaban tres o cuatro años haciendo deporte", cuenta Marco Lobo, jefe de 'scouting' del Al-Ittihad, uno de los ocho clubes que participa en una liga que se fundó en 2022 y que entrena el español Raúl Pérez. "Llegas y te encuentras todo por hacer. Con unas jugadoras con las que tienes que trabajar desde la base, ya no solo en lo táctico-técnico, trabajando hasta a nivel cognitivo y psicomotriz con ellas", recuerda Ana Junyent, entrenadora del Al-Riyadh durante seis meses, entre 2023 y 2024. "Les estoy enseñando a ser futbolistas, también a nivel nutricional o de descanso", ahonda Cortés.

"Lo primero que vimos al llegar es que las chicas tenían un gran déficit físico y de psicomotricidad. Lo normal teniendo en cuenta que apenas llevaban tres o cuatro años haciendo deporte"

Marco Lobo

— Jefe de 'scouting' del Al-Ittihad

A las dificultades sobre el campo, por descontado, se unen las reticencias familiares y sociales del entorno de las chicas. Cortés recuerda que la familia de una de sus jugadoras pidió que uno de sus hermanos viajara con ella en las primeras convocatorias. Lobo cuenta que no siempre es fácil convencer a las familias de que las chicas entrenen en campos públicos, "con los chicos en campos separados, pero al fin y al cabo cerca". Junyent tuvo problemas con el hecho de que algunas de sus jugadoras salieran en la televisión jugando a fútbol. Porque, con el ánimo de convertirlo en un espectáculo de masas, todos los partidos de la liga se emiten en abierto.

María Díaz Cirauqui, futbolista español del Al-Ittihad de Arabia Saudí.

María Díaz Cirauqui, futbolista español del Al-Ittihad, en un partido de la liga saudí. / EPC

Un peculiar club pionero en 2006

"El padre de una jugadora la traía tarde a entrenar adrede, buscando que yo me enfadara y la echara del equipo", cuenta Alfonso Mesa, entrenador del Eastern Flames FC. Es un club exclusivamente femenino de la Primera División, el único no vinculado al gobierno saudí de la categoría, y fue fundado en 2006, aunque durante años fue, más que un club, un grupo de amigas de la élite saudí, vinculadas a la extensísima familia real, que, de vez en cuando, montaba pachangas contra otras chicas de su misma clase social.

Mesa regresó a Arabia Saudí el pasado verano, tras entrenar en la 2023-24 al Al-Shabab. En un año, el tiempo que estuvo fuera, las diferencias que percibió fueron notables. "En uno de mis primeros partidos aquí, me abracé con una de mis jugadoras cuando marcó un gol. Lo normal, vamos. Después vinieron desde el club y me pidieron que no lo hiciera, mucho menos delante de las cámaras. Ahora, dos años después, lo puedo hacer con total normalidad con el 99% de ellas".

En uno de mis primeros partidos, me abracé con una de mis jugadoras cuando marcó un gol y vinieron desde el club a pedirme que no lo hiciera. Ahora, dos años después, puedo hacerlo con naturalidad

Alfonso Mesa

— Entrenador del Eastern Flames

Categorías inferiores de la selección de Arabia Saudí.

Categorías inferiores de la selección de Arabia Saudí. / SAFF

'Hiyab' opcional, 'leggings' obligatorios

Las jugadoras saudíes son libres de jugar con 'hiyab' o sin él. Algunas, cuentan los técnicos, eligen voluntariamente llevarlo, aunque sus familias no les presionen, porque están orgullosas de su cultura y encuentran en la prenda una manera de mostrársela al mundo. Sí que están obligadas, no obstante, a jugar con 'leggings' que les cubran las piernas, un requisito que se eliminó hace unos años para las extranjeras que han ido llegando en las últimas temporadas.

Porque el gobierno saudí, más allá de los Cristiano, Benzema o Neymar, también invierte en la atracción de talento internacional y aporta un millón de riyales anuales (unos 230.000 euros) para el desarrollo de cada club. Siete de los ocho que compiten en Primera están entrenados por un extranjero, dos de ellas mujeres. "Si hay buenas jugadoras, será más fácil que sea un espectáculo que atraiga a los saudíes. Y lo que quieren, como con los chicos, es hacer crecer la liga y convertirla en una de las mejores del mundo", resume el seleccionador Cortés.

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