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El Álbum de Paco Lloret

Lico y Poli, cambio de cromos entre Mestalla y Sarrià

Lico, en un partido contra el Espanyol de la temporada 71-72.

Lico, en un partido contra el Espanyol de la temporada 71-72. / Bernat Navarro Porter

Paco Lloret

Paco Lloret

La temporada 70-71 se cerró en Sarrià con una derrota del Valencia CF que no impidió su proclamación como campeón. Una tarde de infarto con final feliz. Los miles de valencianistas desplazados invadieron el terreno de juego a la conclusión del encuentro. Una inmensa “mascletà” puso el colofón a una jornada con desenlace rocambolesco. Aquel 18 de abril, Poli jugó sus últimos minutos en la Liga con el Valencia. El polivalente jugador, nacido en Puente Genil, entró en acción inmediatamente después del gol local, en sustitución de Sergio. Quedaba casi media hora para el final y los visitantes necesitaban desesperadamente un tanto que les garantizara la conquista del título. No pudo ser, tampoco hizo falta.

Poli vivía su séptima temporada en el Valencia después de haber estado una con el filial en segunda división. Su andadura con los de Mestalla se cerró definitivamente en la Copa, torneo que arrancaba a la conclusión del de la regularidad. Poli estuvo presente en un par de encuentros, en cuartos contra el Málaga entró desde el banquillo, y en el feudo del Sevilla, en la vuelta de las semifinales como titular, ambos duelos saldados con triunfo. La guinda la puso en la final, cuando integró la alineación que se enfrentó al Barça, resuelta en la prórroga de forma adversa. Aquella fue su despedida definitiva de un club en el que fue reconocido por su polivalencia, dinamismo, y capacidad de desborde. Un sector del público consideraba que le faltaba pausa y se precipitaba en sus movimientos, pero ofreció un rendimiento fiable.

Tres finales coperas

Poli jugó como titular tres finales coperas con el Valencia. La primera en 1967, saldada con victoria, las otras dos, con derrota. Especialmente dolorosa fue la de su último año, con un arbitraje de juzgado de guardia. En esa campaña, empezó a verse superado por otros jugadores que le desplazaron al banquillo. Pese a ser titular en los primeros partidos, y lograr un doblete ante la UD Las Palmas en la segunda jornada del campeonato, Di Stéfano le relegó a la suplencia. Sus apariciones en las segundas partes se hicieron frecuentes a partir del ecuador del campeonato, cuando el Valencia se encaramó al liderato y se convirtió en aspirante a la conquista del título.

A la par que la estrella de Poli se eclipsaba en Mestalla, en el RCD Espanyol brillaba la de Lico, un incansable centrocampista, forjado en el gran Elche de mitad de los años 60. Con una llamativa melena, José Antonio Morante Gutiérrez, llamó la atención del Valencia para reforzar la plantilla. Ambos clubes alcanzaron un rápido acuerdo. Hubo cambio de cromos porque el fichaje de Lico incluía el traspaso de Poli, con lo que se rebajaba la cantidad a pagar desde la entidad valencianista. El destino quiso que en la jornada inaugural del siguiente campeonato, el Valencia y el Espanyol volvieran a verse las caras, esta vez en Mestalla. Lico y Poli fueron titulares en sus respectivos nuevos equipos en el día de su debut oficial. Hubo sentidos aplausos de la afición local para el andaluz.

Poli, en el Camp Nou en la victoria del Valencia en la 65-66, abrazado a Mestre con Vidagany, detrás.

Poli, en el Camp Nou en la victoria del Valencia en la 65-66, abrazado a Mestre con Vidagany, detrás. / Bernat Navarro Porter

La Liga 71-72 se abrió con empate a uno. Un tropiezo amortiguado la tranquilidad de haberse asegurado en fechas previas la clasificación para la Copa de Europa, tras superar la eliminatoria contra el U.S. Luxemburgo. La cita ante los periquitos se saldó con una decepcionante igualada y goles de Aníbal para el Valencia y de Amiano para los blanquiazules, ambos en el segundo tiempo, separados por menos de 5 minutos. Lico y Poli fueron titulares en sus respectivas formaciones, aunque Di Stéfano, cambió al centrocampista tras el gol visitante. Forment entró en su lugar con la esperanza de encontrar el triunfo. Poli aguantó los 90 minutos sobre el césped de la que había sido su casa hasta entonces.

Claramunt y Adorno

El intercambio de jugadores resultó provechoso para ambos clubes. Lico fue titular indiscutible en la medular del Valencia junto a Claramunt y Adorno. Con el dorsal 8 a la espalda, se convirtió en pieza fundamental de un equipo que fue subcampeón de Liga y Copa, y que se convirtió en el máximo goleador del campeonato, cuando en el ejercicio anterior había sido el menor goleado. Un dato revelador del cambio experimentado con la llegada de tres refuerzos de gran nivel: junto al centrocampista nacido en Rafal; el interior Adorno, desde Argentina; y el delantero Quino. Gracias a su excelente rendimiento, se les abrieron las puertas de la selección española a Lico y a Quino.

Lico permaneció en la disciplina valencianista durante cuatro campañas, hasta la 74-75. Al igual que Poli, que estuvo enrolado en el Espanyol durante ese mismo período, aunque ya no disputó partidos oficiales en su cuarta temporada y terminó por incorporarse al Recreativo de Huelva. Lico, por su parte, acabó su extensa trayectoria profesional en el Albacete Balompié, aunque cerca de los 40 años, tuvo un regreso testimonial al Elche, su club de origen.

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