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El álbum de Paco Lloret

Una rivalidad surgida en el siglo XXI

Resumen Villarreal - Valencia, Liga 2024-2025 / LaLiga

Paco Lloret

Paco Lloret

València

A finales de los noventa, el Valencia y el Villarreal se encontraron por primera vez en la Liga. El ejercicio 98-99 culminó de forma opuesta para ambos. Mientras los de Mestalla se clasificaban para la Champions, y conquistaban de forma brillante la Copa del Rey, el submarino amarillo descendía a segunda tras perder la eliminatoria de promoción. Al día siguiente de la coronación copera del Valencia en La Cartuja, se vivía el reverso de la moneda en El Madrigal, con una derrota dolorosa del equipo que adiestraba el exvalencianista Paquito. El Villarreal solo había podido aguantar una campaña tras su estreno en la máxima categoría.

La relación institucional entre ambas entidades era por entonces de máxima sintonía, fortalecida porque los hermanos Roig, Paco y Fernando, ocupaban las respectivas presidencias, aunque cuando el Villarreal debutó en primera división, el mayor de los Roig había dimitido, y era Pedro Cortés el máximo mandatario del Valencia. Prueba de la afinidad existente fue la cesión de jugadores como Angulo, Albelda, Javi Sanchis, y Palop, desde Mestalla al club de La Plana. Los encuentros ligueros se resolvieron con idéntico marcador: triunfo local por 1-0. El ambiente que los envolvió fue de cordialidad, el choque suponía una novedad para las dos aficiones. La hegemonía del fútbol valenciano no se discutía, la diferencia entre un recién llegado y un asiduo de toda la vida era abismal, sin comparación posible.

Incluso en el tramo final del campeonato, Mestalla albergó el duelo del Villarreal con el Barcelona al tener clausurado su feudo. Cuando los amarillos regresaron a la élite, solo un año después, se reencontraron con un Valencia que triunfaba en Europa. El primer ejercicio del siglo XXI los enfrentó de nuevo en un choque de marcado acento argentino, aunque los del Madrigal todavía no habían incorporado a Palermo ni a Riquelme, dos fichajes estelares cerrados posteriormente. En las filas locales se alinearon Cagna y Arruabarrena, mientras que Gaitán se quedó en el banquillo. El Valencia contaba con Ayala y Kily González en su once, Pellegrino entró en el segundo tiempo, y meses después, aterrizó Pablo Aimar. Aquel partido, del ejercicio 2000-01, concluyó en tablas, 1-1, con gol de Juan Sánchez para los visitantes, replicado de inmediato por el de Moisés. En la temporada 2002-03 se registró el primer triunfo valencianista gracias a los dos goles del noruego Carew en la segunda parte.

Carew, en el Villarreal - Valencia de 2002 en el Madrigal

Carew, en el Villarreal - Valencia de 2002 en el Madrigal / JOSE ALEIXANDRE

En aquellos años, se hablaba de “germanor” cada vez que se veían las caras los dos únicos representantes del fútbol valenciano al más alto nivel, a los que se unió el Levante en la temporada 04-05. Incluso, se registró un duelo impensable, en las semifinales de la Copa de la UEFA, resuelto por la mínima y de penalti a favor de los valencianistas. Por entonces, el Villarreal daba pasos agigantados en una línea de crecimiento, tras el escarmiento sufrido el año de su presentación entre los mejores de la Liga. Prueba de ello, fue lo sucedido en la campaña 05-06, cuando el equipo amarillo, de la mano de Pellegrini, se plantó en una nueva semifinal europea, esta vez de Champions, y a punto estuvo de meterse en la final de París. En la Liga ya se había clasificado por delante del Valencia en el ejercicio anterior, al acabar en tercera posición. Las fuerzas empezaban a equilibrarse, las relaciones a distanciarse.

El ambiente cordial que envolvía los enfrentamientos había desaparecido, porque los clubes se habían transformado. En el Madrigal siempre se espera con inusitado interés la visita del Valencia, un examen para dilucidar la supremacía futbolística territorial, una oportunidad de reivindicar la nueva realidad. El coloso histórico frente a la alternativa desafiante. Esa sensación ha aumentado con el paso del tiempo. Las diferencias de los inicios han desaparecido, y aunque el Villarreal vivió un nuevo descenso en 2012, supo recuperar el pulso. El Valencia es, en la actualidad, un club avalado por la tradición y la solera, que se ha alejado de su espacio natural, entre los mejores.

Modelo de gestión opuesto

El Villarreal se comporta como una entidad de funcionamiento singular, amparado en un sólido respaldo empresarial, y con una hoja de ruta clara, exenta de vaivenes institucionales. Su presidente va camino de ocupar el cargo 30 años ininterrumpidos, superando todos los precedentes en la historia del fútbol moderno en España. Con eso está dicho todo. Lo contrario que el Valencia, sometido a constantes crisis y en permanente estado de ebullición, rebajado a un estado de decadencia y amenazado por un futuro incierto desde que su accionista mayoritario decidió abandonarlo a su suerte.

Rafa Mir y Sadiq, celebrando un gol

Rafa Mir y Sadiq, celebrando un gol de la pasada campaña / La Liga

Este duelo es el que más veces se ha celebrado en la Liga entre equipos valencianos, superando en una temporada los protagonizados por el Elche y el conjunto de Mestalla. Las 4 victorias como visitante, a las que se suman 6 empates, en las 25 visitas ligueras al feudo amarillo atestiguan la enorme dificultad que tradicionalmente entraña este partido para el Valencia.

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