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La tensión del Valencia Basket-Panathinaikos salta de la pista a los despachos

La Euroliga sanciona a Dimitris Giannakopoulos tras los incidentes del segundo partido, mientras Valencia Basket y el club griego se enzarzan en un cruce de comunicados

Dimitris Giannakopoulos, presidente de Panathinaikos, en el Roig Arena

Dimitris Giannakopoulos, presidente de Panathinaikos, en el Roig Arena / Irina R. Hipolito

Alfredo Castelló

Alfredo Castelló

El segundo asalto entre Valencia Basket y Panathinaikos dejó mucho más que una derrota dolorosa para el conjunto taronja. El 105-107 con el que el equipo griego salió del Roig Arena, tras una prórroga de máxima tensión, colocó la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga en un delicado 0-2 para los helenos. Pero el foco, pocas horas después, ya no estaba únicamente en la canasta decisiva ni en la dificultad deportiva de viajar a Atenas con la serie al límite. La polémica se trasladó de la pista a los despachos.

La Euroliga ha abierto un expediente disciplinario a Dimitris Giannakopoulos, presidente y propietario del Panathinaikos, por su comportamiento durante el encuentro disputado en Valencia. El dirigente griego, una figura tan influyente como controvertida en el baloncesto europeo, fue señalado por su actitud en el tramo final del partido, cuando, según denunció Valencia Basket, se acercó a la mesa de anotadores con gestos airados y tratando de condicionar a los árbitros.

Valencia VLC SPD Baloncesto segundo partido de play off de la Euroliga entre el Valencia Basket y el Panathinaikos

Los jugadores de Panathinaikos corren al vestuario tras el triunfo / Francisco Calabuig

El episodio encendió al club taronja y también a su entrenador. Pedro Martínez, pese a felicitar al Panathinaikos por la victoria y destacar el nivel competitivo del rival, fue muy duro en la sala de prensa con Giannakopoulos, al que calificó de “impresentable”. El técnico catalán lamentó que un dirigente de un club histórico adoptara, a su juicio, un comportamiento contrario a los valores del deporte y pidió a la Euroliga que actuara.

Así, el juez único de la competición impuso a Dimitris Giannakopoulos una sanción de 10.000 euros y de tres partidos de la Euroliga de su equipo sin poder asistir al pabellón en el que se jueguen, por haber accedido a una zona restringida. Al mismo tiempo, Valencia Basket fue multado con cinco mil euros por la Euroliga por el lanzamiento de objetos a la pista.

Cruce de comunicados

A la conclusión del encuentro del jueves, Valencia Basket emitió duro un comunicado oficial en el que condenó la “actitud deplorable” del presidente del Panathinaikos. La entidad taronja aseguró que Giannakopoulos rebasó “cualquier límite” al dirigirse a la mesa, increpar a los árbitros y negarse a seguir las indicaciones de los cuerpos de seguridad. El club anunció además que presentaría una queja formal ante la competición y reclamó una sanción contundente por unos hechos que, según su versión, también quedaron reflejados en el acta del partido.

La tensión no terminó con el bocinazo final. La Policía Nacional levantó cuatro actas de propuesta para sanción por la Ley del Deporte 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. Tres de ellas han sido para miembros de la expedición del equipo griego cuando a falta de cinco segundos de la finalización del partido "se produjeron varios incidentes".

La reacción del Panathinaikos llegó horas después en forma de comunicado. El club griego cargó con dureza contra Valencia Basket y sostuvo que lo vivido en el Roig Arena fue “la peor hospitalidad” que había recibido en un pabellón europeo. En su escrito, el conjunto ateniense denunció lanzamientos de objetos hacia su banquillo, intervenciones del personal de seguridad sobre jugadores y miembros del staff, supuestos incidentes tras el final del encuentro y un trato hostil hacia sus aficionados durante los dos partidos de la serie.

El Panathinaikos también rechazó la versión del Valencia sobre Giannakopoulos y defendió que la presencia policial en la zona de vestuarios fue una medida injustificada. Además, el club griego aseguró haber trasladado oficialmente sus quejas a la Euroliga y pidió a sus aficionados que, en el siguiente partido de la serie en Atenas, apoyen al equipo “solo con su voz”, dejando que sean el entrenador y los jugadores quienes respondan sobre la pista.

Viaje a Grecia

Mientras tanto, la eliminatoria viaja a Grecia con un clima cada vez más cargado. Valencia Basket está obligado a ganar para seguir con vida en la serie, pero el escenario deportivo queda contaminado por una polémica que ha elevado la temperatura entre ambos clubes. Lo que empezó como un partido dramático, resuelto por detalles y con una prórroga de altísimo nivel, se ha convertido en un conflicto institucional de alcance europeo.

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