Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Levante UD

El Villarreal aleja al Levante del sueño de la salvación (5-1)

Los de Luis Castro muestran su peor versión en La Cerámica y reciben un duro correctivo nLos ‘groguets’ certifican su clasificación para la Liga de Campeones

Mikautadze celebra uno de sus dos goles, ayer, en La Cerámica ante el Levante UD. | MANUEL BRUQUE / EFE

Mikautadze celebra uno de sus dos goles, ayer, en La Cerámica ante el Levante UD. | MANUEL BRUQUE / EFE

Jaume Vidagañ

Jaume Vidagañ

València

El regreso a Primera División se ha convertido para el levantinismo en un arduo camino repleto de obstáculos hacia una ansiada permanencia que, cada día, se antoja más complicada. Este sábado, los granotes perdieron una nueva bala para acercarse a los puestos de salvación tras encajar una contundente goleada en La Cerámica (5-1) frente a un Villarreal que certificó su presencia en la Liga de Campeones la próxima temporada.

Más de 600 levantinistas acompañaron a su equipo en las gradas. | MANOLO NEBOT / MEDITERRÁNEO

Más de 600 levantinistas acompañaron a su equipo en las gradas. | MANOLO NEBOT / MEDITERRÁNEO

El equipo groguet castigó la fragilidad defensiva de su rival en un partido en el que emergió la figura de Mikautadze, que firmó su primer doblete con la camiseta del Villarreal y apagó cualquier atisbo de rebelión por parte de un Levante que sólo pudo ilusionarse de forma efímera tras el empate de Carlos Espí al inicio del segundo tiempo.

El Levante arrancó el partido consciente de la necesidad de puntuar (e incluso ganar) ante el segundo mejor local de la Liga —tan solo por detrás del F.C. Barcelona—. Sin embargo, los de Marcelino se mostraron superiores durante gran parte del primer tiempo y tuvieron las mejores ocasiones del partido, mientras que los granotes apenas pudieron incomodar la portería defendida por Arnau Tenas.

Gerard Moreno dio el primer aviso con un disparo de rosca que no encontró portería y poco después fue Comesaña el que hizo temblar la portería levantinista con un duro disparo que se estrelló en el larguero. El Levante, muy superado, se vio obligado a cobijarse en su área para intentar frenar la avalancha del Villarreal, que siguió intentándolo con un par de ocasiones en las botas de Mikautadze.

Finalmente, el delantero georgiano encontró el premio a su insistencia gracias a la ‘ayuda’ de Matías Moreno. El central argentino cometió un gravísimo error al tratar de cederle el balón a Ryan dentro del área y terminó cediéndole el balón a Mikautadze, quien no desaprovechó la ocasión y superó al meta australiano con facilidad.

El gol supuso un duro revés para el equipo de Luis Castro que, además, había visto como unos minutos antes Carlos Álvarez —que volvía a la titularidad más de dos meses después— tenía que retirarse del partido lesionado después de sufrir una entrada que le provocó una fuerte torcedura de tobillo.

El Villarreal, como suele ser habitual cuando se adelanta, entró en combustión ofensiva y tuvo contra las cuerdas al Levante, que sólo pudo responder antes del descanso con un disparo de Carlos Espí, inédito hasta ese momento, que atajó sin alardes Tenas.

Tras el descanso, el Levante dio un paso al frente en busca del empate; y lo logró por medio de su jugador más en forma. Espí aprovechó un gran centro lateral de Pablo Martínez para imponerse a la defensa grogueta y anotar su noveno gol en Liga.

El gol despertó al conjunto castellonense, que reclamó un posible penalti de Arriaga sobre Mikautadze pocos minutos después del empate. El dominio del Villarreal se transformó en gol justo cuando se cumplía una hora de partido gracias al talento de Moleiro, que recibió el balón perfilado en la banda para realizar su clásica diagonal y superar a Ryan con un gran disparo ajustado al palo.

Poco después, el Levante recibió un nuevo golpe, ahora por la lesión de Tunde, que recayó de su dolencia apenas 20 minutos después de entrar en el campo. Sin tiempo para recuperarse, el Villarreal sentenció instantes después tras un contragolpe en el que Pépé exhibió su velocidad para superar a Pampín con facilidad ceder el balón a Mikautadze, que anotó a placer el tercer tanto.

Con el partido roto, el Levante pudo engancharse con un disparo de Brugué —que volvió a jugar un partido cinco meses después— a la cruceta y un remate de Etta Eyong que sacó con reflejos Tenas, aunque el que acabó golpeando de nuevo fue el Villarreal y por partida doble.

Buchanan, con un lanzamiento a la escuadra, y Pépé, tras una brillante acción personal, rubricaron la victoria de un equipo indomable como local que celebró a lo grande junto a su afición el regreso a la Liga de Campeones.

Por su parte, el Levante ve cómo la salvación se aleja con tan sólo cuatro jornadas por disputarse. Una heroicidad que los granotes deberán afrontar seguramente sin Carlos Álvarez ni Kareem Tunde, y con las dudas de Dela e Iván Romero.

Tracking Pixel Contents