Camino a la Final Four
Cuarenta años detrás del sueño 'taronja'
El Valencia Basket jugará la Final Four en Atenas para conquistar el único hito que le falta en su extensa trayectoria, la Euroliga, el título anhelado en unas vitrinas en las que ya lucen cuatro EuroCups o una Liga ACB y que permitiría cerrar el círculo comenzado en 1986

Celebración del primer título europeo del Valencia Basket, en 2003. / Ferran Montenegro

El Valencia Basket Club tiene ante sí un momento histórico. No se puede calificar de otra forma. Cuando el equipo de Pedro Martínez salte el próximo viernes (20 horas) a la pista del Telekom Center Arena de Atenas para medirse al Real Madrid será la primera vez que la institución 'taronja' afronte una Final Four. El reto -frente a auténticos transatlánticos europeos como el propio conjunto blanco, Olympiacos y Fenerbahçe, con presupuestos ampliamente superiores- es considerable. Sin embargo, más allá de trascendencias y posibles resultados, solo el hecho de llegar hasta aquí supone enmarcar en rojo un nuevo hito en la trayectoria de un club consolidado. Tanto que este próximo verano cumplirá 40 años de vida en los que ha conquistado todos los títulos existentes en la actualidad menos ese al que ahora aspira por fín, la Euroliga.
Un camino que comenzaba oficialmente el 15 de julio de 1986. Ese día se firmaba que la sección de baloncesto de un Valencia CF con problemas económicos, la cual había ascendido a la Primera División B -en aquel momento, la división de plata, equivalente a la Primera FEB actual- al cierre de la anterior campaña, pasaría a manos de la Asociación de la Prensa Valenciana con Antonio Egea de presidente y Juan y Fernando Roig como vocales y principales impulsores del proyecto. Para esa primera temporada, en la que debutaron con victoria ante el Elosúa León (71-73) en tierras castellanoleonesas, su nombre no sería el vigente, sino el de Valencia-Hoja del Lunes. No sería esta su única característica identificativa diferente a la actual. Porque tampoco vestirían de naranja, sino de blanco. Y, además, su casa no estaría en el Cap i Casal, sino en Mislata.

El artículo de Levante-EMV en el que se anuncia el nacimiento del Valencia Basket en 1986. / Levante-EMV
De Mislata a la Fonteta
Esa presencia fuera de València, eso sí, solo duraría un año, ya que para la temporada 1987-88 el equipo -bajo el emblemático nombre ya de Pamesa Valencia- se mudaría a la Fonteta, cancha que sería su feudo durante más de tres décadas. Esa campaña, además, sería de una importancia manifiesta. Porque el 4 de mayo de 1988, el conjunto valenciano derrotaría por 95-88 al Metro Santa Coloma catalán en el segundo encuentro del 'play off' de ascenso, lo que le llevaría por primera vez a la ACB. O lo que era lo mismo, la categoría que ningún otro equipo de la ciudad había pisado hasta ese momento. Una llegada a la élite que, además, vendría acompañada de fichajes estelares como el del recientemente fallecido Brad Branson y que sería el territorio en el que se movería el club hasta que un descenso al final de la temporada 1994-95 cortara su racha.
La travesía por la categoría de plata, no obstante, duraría poco. Sería solo una campaña, la misma en la que aterrizaría como entrenador el que a la postre se convertiría en otra leyenda del club, Miki Vukovic, el técnico con más partidos en el banquillo masculino hasta que este mismo 2026 lo ha superado Pedro Martínez. Junto a él, una nómina de jóvenes jugadores que también dejaría su marcada huella como Víctor Luengo o Nacho Rodilla con los que el equipo -aún no- 'taronja' acabaría volviendo a la ACB -aprovechándose de la caída por problemas económicos del CAI Zaragoza- para ya no descender nunca más y para iniciar, de paso, un camino de logros que lo ha llevado hasta su actual estatus. Paso a paso.
Primeros títulos
Sin ir más lejos, el primero de esos momentos para la historia se viviría poco tiempo después, el 2 de febrero de 1998. Esa campaña el conjunto valenciano debutaba en la Copa del Rey, un torneo en el que el equipo pasó de probar una experiencia a vivir un sueño que se convertiría, finalmente, en realidad triunfante. Porque en esa fecha, aún a las órdenes de Vukovic, el Pamesa Valencia escribiría su nombre en los registros al conquistar en Manresa el que sería el primer título de su vida al vencer en la final por 89-75 a todo un Joventut de Badalona. Doce años para colocar esa primera piedra victoriosa a la que seguirían muchas otras. Fuera y dentro de España.

Las lágrimas de Nacho Rodilla tras perder la final de la Copa Saporta en 2002. / Ferran Montenegro
Y eso que las siguientes oportunidades, ya en Europa dentro de la desaparecida Copa Saporta, se saldarían con derrota. Porque tanto en la 1998-99 como en la 2001-02 el club acabaría cayendo en la final de esta competición ante dos conjuntos italianos, el Treviso Basket y el Montepaschi de Siena, respectivamente. Por el camino, el arranque de siglo había traído un cambio de calado. El Pamesa Valencia pasaba por fin, en la 2000-01, a vestir de 'taronja', un color talismán con el que conquistaría -dirigido por Paco Olmos- en la 2002-03 su primera presea continental, la en aquel momento recién creada Copa ULEB -hoy conocida como EuroCup-, contra el KRKA Novo Mesto esloveno y con la que llegaría también a la final de la Liga ACB, donde perdió ante el FC Barcelona.
La década exitosa
A pesar de debutar en Euroliga una campaña después, el espíritu triunfante del club no regresaría hasta la EuroCup conquistada frente al Alba de Berlín en 2010 -cuando el club ya se denominaba Power Electronics Valencia, tras ser sustituido el patrocinio de Pamesa 23 años después y producirse una restructuración de la dirección del club- con Víctor Claver, Rafa Martínez, Serhiy Lishchuk o un joven Nando de Colo en plantilla. Un nuevo momento de éxito que anticiparía otro cambio de denominación -esta vez ya al actual, Valencia Basket, en el verano de 2012- y que inició la particular 'década laureada taronja'.
Porque en pocos años, el conjunto valenciano levantaría dos títulos europeos más -las EuroCups en 2014 y 2019, a las que sumarían dos subcampeonatos-, una Liga ACB (en la 2016-17 y frente al rival de este viernes, el Real Madrid, con Pedro Martínez en el banquillo dentro de su primera etapa y Guillem Vives, Sam Van Rossom o Bojan Dubljevic como jugadores) y una Supercopa de España en 2017 que tendría su propia réplica el pasado septiembre. En paralelo a ese periodo triunfal, desde la 2014-15 -tras la desaparición del Ros Casares- comenzaría también el ascenso meteórico de la sección femenina del club, la misma que hoy encadena cuatro títulos de Liga F Endesa seguidos, además de una EuroCup y dos Copas de la Reina. Eso sí, la Euroliga todavía se resiste.

La celebración de la Liga ACB lograda en 2017. / Germán Caballero
Por eso, los chicos de Pedro Martínez tienen ante sí la oportunidad de conquistar en Atenas un nuevo hito. Un título, el máximo del baloncesto continental, que en España solo han logrado Real Madrid, Barcelona y Joventut hasta ahora y que abriría de par en par las puertas del Olimpo de este deporte al club 'taronja'. La culminación, por fin, de un sueño que dio comienzo hace cuarenta años.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un joven mata al psicólogo de su hijo de dos años en València al creer que había abusado del niño
- El profesorado denuncia que la Conselleria de Educación pretende controlar su horario en julio tras cinco semanas de huelga
- Dimite Amparo Orts como alcaldesa de Moncada
- El futuro Paseo García Lorca será el segundo pulmón verde de València tras el Jardín del Turia
- El Palmar llora al presidente de la falla de la Sequiota, fallecido en el accidente de Moixent
- Rafa Mir, condenado a ocho años y medio de cárcel por agresión sexual
- María José Catalá, alcaldesa de València, en el Congreso: "Si nos hubieran avisado antes, hubiéramos tomado otras decisiones"
- No puede ser que en 2026 sigan entrando aguas residuales por casi todas las acequias de l’Albufera