Valencia - Bayern: 25 años de una noche que el valencianismo aún mira desde los once metros
El 23 de mayo de 2001, el Valencia rozó la primera Copa de Europa de su historia en San Siro, pero Oliver Kahn detuvo el último penalti de Mauricio Pellegrino y el Bayern cerró por 5-4 una tanda que convirtió la final en una herida generacional

Oliver Kahn detiene el penalti de Pellegrino / FELICE CALABRO' / EFE
Este sábado se cumplen 25 años de la final que dejó al Valencia a un paso de la gloria europea. Fue el 23 de mayo de 2001, en el Stadio San Siro de Milán, ante el Bayern de Múnich. El partido terminó 1-1 y se resolvió en los penaltis, con triunfo alemán por 5-4. Oliver Kahn “salvó” a los bávaros desde los once metros dando al club alemán su cuarta Copa de Europa tras 25 años de espera.
Aquella noche tenía algo de revancha doble. El Bayern arrastraba la cicatriz de 1999, cuando perdió la final ante el Manchester United en el Camp Nou después de llegar por delante a los últimos minutos. El Valencia también venía de una derrota reciente: la final de París de 2000 ante el Real Madrid.
El partido empezó con vértigo. A los dos minutos, Gaizka Mendieta adelantó al Valencia de penalti. Cañizares detuvo un lanzamiento desde los once metros de Scholl en el primer tiempo, pero no puedo con otra pena máxima (minuto 51), transformada por Stefan Effenberg por manos de Carboni, en una clara falta previa del gigantón Jancker. La final, ya convertida en un duelo de porteros y nervios, no se movió ni en los 90 minutos, con la clara ocasión que marró Zahovic al filo del final, ni en la prórroga.
El Valencia de Héctor Cúper formó con Cañizares; Angloma, Ayala, Pellegrino y Carboni; Baraja, Mendieta, Kily González, Aimar y Juan Sánchez; y Carew. El Bayern de Ottmar Hitzfeld salió con Kahn; Sagnol, Kuffour, Andersson, Linke y Lizarazu; Hargreaves, Effenberg, Scholl y Salihamidzic; y Élber. En el banquillo valencianista esperaban, entre otros, Albelda, Djukic, Zahovic, Vicente y Palop; en el alemán, Jancker, Zickler y Paulo Sérgio.
El palo de Carboni y el fallo de Pellegrino
La tanda fue una montaña rusa. Falló Paulo Sérgio para el Bayern; marcaron Mendieta y Carew; Kahn detuvo a Zahovic; Cañizares respondió ante Andersson; Kahn volvió a aparecer ante Carboni (el palon dio en el larguero y salió repelido fuera del arco); Baraja y Kily sostuvieron al Valencia; Lizarazu y Linke mantuvieron al Bayern. Entonces llegó Pellegrino. Kahn adivinó el lanzamiento y convirtió el segundo subcampeonato consecutivo del Valencia en una de las imágenes más dolorosas de su historia.

Afición del Valencia en San Siro, en aquella final / FERRAN MONTENEGRO
La paradoja es que aquella derrota también fijó una grandeza. La UEFA calificó la participación europea del Valencia como “brillante”: eliminó al Arsenal en cuartos, superó al Leeds en semifinales y alcanzó por segundo año seguido la final de la Liga de Campeones. En la temporada 2000/01, el torneo acabó con 449 goles en 314 partidos, pero el recuerdo valencianista quedó concentrado en un solo disparo desde once metros. Para el recuerdo la imagen de un desconsolado Cañizares, llorando y quitándose la medalla con gritos y mirada al cielo.

Cañizares llora la final pérdida en los penaltis / FERRAN MONTENEGRO
Veinticinco años después, San Siro sigue siendo una frontera emocional para el valencianismo: la noche en la que Mendieta marcó primero, Cañizares sostuvo la esperanza, Kahn se hizo gigante y el Valencia quedó a una parada de ser campeón de Europa.
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