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España coquista la triple corona: Eurocopa, Oro Olímpico y Mundial en solo dos años

Álex Baena se convierte en el único futbolista en la historia en conquistar los tres títulos: Mundial, Eurocopa y medalla olímpica.

España conquista los tres oros del fútbol consecutivos

Sara Fernández García / PI STUDIO

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Alfredo Castelló/Álvaro Escrig

La selección española no solo ha conquistado su segunda estrella mundial. El combinado nacional ha roto de un plumazo dos récords históricos. Por un lado, el equipo de De la Fuente se convierte en el primer país campeón del mundo, de Europa y olímpico de manera conscutiva. Por otro, logra la racha de más partidos sin perder de una selección en toda la historia. Actualmente, comparte el registro con Italia, que encadenó 37 partidos sin perder entre 2018 y 2021.

España ya estuvo cerca de lograr ser campeona de la triple corona al mismo tiempo entre 2008 y 2012. Fue durante la época más gloriosa de la selección, en la que se encadenaron 2 Eurocopas y 1 Mundial, pero el oro olímpico se resistió. La selección ni siquiera logró clasificarse para los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 y cayó eliminada en la fase de grupos de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012

La volea de Iniesta le dio el Mundial a España en Sudáfrica 2010

La volea de Iniesta le dio el Mundial a España en Sudáfrica 2010 / Archivo

Otras selecciones que lo han tenido ahí

También hay otros países que han logrado ser campeones de dos de los tres torneos al mismo tiempo, pero ninguno de todos. La primera selección en lograrlo fue la Unión Soviética, que fue campeona Olímpica en el 1956 y campeona de Europa en el 1960, pero cayeron en los cuartos de final del Mundial de 1958 ante Suecia. La que más cerca ha estado de conseguirlo fue Alemania. Ganaron la Eurocopa de 1972 y el Mundial de 1974. Además, lograron hacerse con el oro olímpico en 1976, pero solo unos meses antes la República Checa les arrebató la Eurocopa de 1976 en la tanda de penaltis.

Los jugadores de la selección celebran el pase a la final tras eliminar a Francia.

Los jugadores de la selección celebran el pase a la final tras eliminar a Francia. / RFEF

Premio a una generación

La segunda estrella es el premio para una generación de futbolistas que forman el núcleo duro de Luis de la Fuente. De hecho, en las tres grandes citas, el técnico ha utilizado 52 jugadores diferentes. La cifra refleja la amplitud del fondo de armario de la selección, pero también permite distinguir qué futbolistas forman parte del núcleo más estable del equipo y cuáles han ido entrando como consecuencia del relevo generacional, las necesidades de cada torneo o las particularidades de la competición olímpica. Así, de los 52 jugadores diferentes, 21 estuvieron presentes en al menos dos convocatorias. Son aproximadamente cuatro de cada diez. Los otros 31 futbolistas, cerca del 60%, solamente aparecen en una de las tres listas.

De todos ellos, solamente uno ha conseguido colgarse las tres medallas de campeón: Álex Baena. Con toda seguridad habría un segundo afortunado, el jugador del Barça Fermín López, pero una lesión le privó de acudir a la cita mundialista. Cabe recordar, que la normativa olímpica solo permite la convocatoria de jugadores sub-23, con una exepción de tres que superen dicha edad. La FIFA obligó a establecer ese límite para evitar la celebración de un mundial cada dos años.

La Eurocopa marca la columna vertebral

La mayor coincidencia se produce entre las convocatorias de la Eurocopa y el Mundial. El balance global ofrece una imagen de continuidad controlada. Hasta 16 jugadores aparecen en ambas listas: David Raya, Unai Simón, Aymeric Laporte, Marc Cucurella, Alejandro Grimaldo, Rodri, Martín Zubimendi, Pedri, Fabián Ruiz, Mikel Merino, Álex Baena, Mikel Oyarzabal, Lamine Yamal, Ferran Torres, Dani Olmo y Nico Williams.

El dato confirma que la Eurocopa fue la principal base sobre la que se ha construido la selección campeona del mundial. Se mantiene una estructura reconocible en prácticamente todas las líneas: dos porteros, tres defensas, y principalmente el bloque de centrocampistas y atacantes.

14/07/2024 14 July 2024, Berlin: Spain's Mikel Oyarzabal celebrates scoring his side's second goal with teammates Nico Williams and Lamine Yamal during the UEFA Euro 2024 final soccer match between Spain and England at the Olympic Stadium. Photo: Michael Kappeler/dpa DEPORTES Michael Kappeler/dpa

Nico, Oyarzabal y Lamine celeban un gol en la Eurocopa / Michael Kappeler/dpa

Especialmente significativa es la continuidad en el centro del campo. Rodri, Zubimendi, Pedri, Fabián Ruiz, Mikel Merino, Dani Olmo y Álex Baena ofrecen perfiles diferentes, pero comparten la capacidad para sostener la posesión, jugar entre líneas y adaptarse a distintos sistemas. La permanencia de tantos centrocampistas sugiere que la identidad futbolística del equipo se apoya más en una idea colectiva que en una alineación cerrada. También se conserva buena parte del potencial ofensivo. Lamine Yamal y Nico Williams, este renqueante todo el torneo, representan la amenaza desde las bandas, mientras que Oyarzabal y Ferran Torres aportan alternativas en posiciones más adelantadas. La continuidad de estos nombres permite mantener automatismos sin cerrar la puerta a nuevas incorporaciones.

Los Juegos Olímpicos de París también sirvió de trampolín para futbolistas que han acabado en la selección campeona del mundo dos años después: Joan García, Pau Cubarsí y Marc Pubill, además del citado Álex Baena, campeón de la Eurocopa semanas antes, y de Eric García, que por ejemplo ya formó parte del combinado de Luis Enrique en el Mundial de Catar en 2022, eliminado por penaltis ante Marruecos.

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