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El Álbum

Pasarín le dio una Liga al Valencia y le quitó dos

El otro club de la vida de Luis Casas fue el Celta, cuyos colores defendió y al que, posteriormente, dirigió desde el banquillo. Los duelos entre ambos conjuntos hicieron historia

Luis Casas 'Pasarín', en Mestalla, en los prolegómenos de un Valencia-Celta, en compañía de Marzá, portero suplente de los gallegos.

Luis Casas 'Pasarín', en Mestalla, en los prolegómenos de un Valencia-Celta, en compañía de Marzá, portero suplente de los gallegos. / Bernat Navarro Porter

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Paco Lloret

Paco Lloret

València

Gallego de nacimiento, jugador y entrenador del Valencia, la figura de Luis Casas, más conocido como 'Pasarín', destaca por una serie de curiosas vicisitudes. El otro club de su vida fue el Celta, cuyos colores defendió y al que, posteriormente, dirigió desde el banquillo. Los duelos entre ambos conjuntos, con 'Pasarín' de por medio, hicieron historia.

Su debut como técnico del Valencia no pudo ser más dichoso: se conquistó la tercera Liga en el ejercicio 46-47. Tres temporadas más tarde, en la 49-50, al frente del Celta, venció a los valencianistas en los dos partidos. La doble derrota tuvo una enorme importancia al final del campeonato. El Valencia terminó tercero a dos puntos del campeón. Aquellos tropiezos resultaron decisivos. De hecho, los célticos fueron los únicos capaces de vencer a los valencianistas en su feudo, y también como locales. Un año después, temporada 50-51, repitieron la proeza y se impusieron de nuevo en Mestalla en ambos choques, algo inaudito en aquellos tiempos.

'Pasarín' había llegado al Valencia finalizada la campaña 28-29, con la puesta en marcha de de Liga. Después de jugar con el Celta en segunda división, desembarcó a orillas del Turia tras el descenso de los vigueses. Los valencianistas compitieron en el mismo grupo que los gallegos, y acabaron en la mitad de la tabla. 'Pasarín' se unió a un conjunto que terminó por ascender a la máxima categoría dos años después, en el ejercicio 30-31. Antes de ese éxito, había sido protagonista en la polémica eliminatoria copera contra el Real Madrid, cuando, como capitán, ordenó a sus compañeros retirarse del terreno de juego de Chamartín por el arbitraje casero que estaban sufriendo.

Su vinculación como futbolista con los de Mestalla concluyó en la temporada 34-35. 'Pasarín' fue titular en el once que disputó en Montjuic la primera final copera, jugada en 1934. Una década después de colgar las botas, y tras un breve paso como seleccionador español, se hizo cargo de la dirección del Valencia, que ya había conquistado un par de Ligas, pero que venía de completar el ciclo maldito de finales coperas perdidas, la trilogía del 44 al 46, en el estadio olímpico barcelonés. La suerte que faltó en la Copa, se hizo presente en el campeonato liguero. 'Pasarín' debutó en Mestalla en la primera jornada con un triunfo apurado ante el Sabadell gracias al solitario gol de Mundo.

A continuación, vino el primer desplazamiento, a Vigo, donde se escribió un episodio trascendental: el debut del mítico Puchades. Los visitantes se impusieron en Balaídos por 1-2, con sendos goles de Mundo en los últimos 20 minutos. En aquella campaña, tras la baja de Gorostiza, se había deshecho la “delantera eléctrica”. El plantel se renovó con Monzó e Igoa como puntales. A 'Pasarín' se le cayó el equipo tras un inicio arrollador. Poco a poco se fue recuperando, aunque parecía poco probable que pudiera salir campeón, de hecho no ocupó el liderato hasta el final del torneo. En la última jornada, se dieron los resultados propicios para entonar el alirón, y el Valencia superó a dos rivales que le precedían en la tabla.

En la siguiente edición de la Liga, sucedió todo lo contrario. El Valencia era el gran favorito, sin duda, el conjunto más potente, cómo se demostró hasta que la recta final del campeonato, pero cuando lo tenía todo a favor, se le escapó el título. Los de Mestalla fueron líderes en más de la mitad de las jornadas disputadas, pero una derrota en casa en la penúltima contra el Barça cuando valía hasta el empate, arruinó todas las opciones de revalidar el campeonato. Duro golpe para el equipo de Pasarín, que cerró la Liga con la moral por los suelos sufriendo una severa goleada en Balaídos por 5-2.

Ahí acabó el período de Pasarín en el banquillo valencianista. Dos años después, pasó a hacerse cargo del Celta. Era la campaña 49-50, en la que los de Mestalla alternaron todo tipo de resultados. Como locales le endosaron un 4-0 al Barcelona y un 6-0 al Atlético de Madrid. Como visitantes destacó el triunfo histórico por 3-6 en San Mamés. Sin embargo, los equipos gallegos se le atragantaron, en Riazor perdieron por 5-0, y el Celta se convirtió en su bestia negra. Los vigueses nunca habían logrado vencer en el feudo valencianista hasta la segunda jornada de ese ejercicio, cuando tras el tanto de Mundo, remontaron con 2 goles. Mazazo inesperado. En Balaídos, hubo triunfo celeste por 3-2. El Valencia llegó a la última jornada con opciones de ser campeón en un duelo directo con el Atlético, pero un arbitraje casero en el Metropolitano, resultó determinante. Se registró un insuficiente empate a 4.

En la siguiente temporada, 'Pasarín' volvió a dirigir al Celta que reeditó el triunfo en Mestalla, esta vez por 0-1, en la jornada de cierre del torneo. En la primera vuelta, los valencianistas se llevaron un 5-1 adverso de Vigo, que confirmaba que el técnico gallego les tenía tomada la medida. Si hubieran sumado aquellos 4 puntos, hubieran sido campeones.

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