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Fútbol

Mestalla, una despedida a un estadio único con sus visitas en récord

El tour por el estadio, que superó los 100.000 visitantes en la pasada temporada, se ha convertido en un reclamo turístico para conocer sus secretos antes del adiós definitivo

"Mestalla Forever Tour" sigue atrayendo miles de visitantes

Lucía Company

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València

Mestalla se prepara para el inicio de nueva temporada, pero no será una más. Será la que pondrá punto final a más de cien años de historia. Cada partido significará que queda uno menos para dar el nostálgico, triste pero siempre bonito, adiós definitivo a un estadio centenario. En el horizonte, será el Elche el encargado de echar el telón a un campo que, a lo largo de más de un siglo, ha visto y vivido cientos y cientos de partidos, acogiendo en su césped a las grandes leyendas de este deporte. De Pelé a Maradona, de Messi a Kempes.

Es por ello que Mestalla y su aura ha atraído y seguirá atrayendo a miles de turistas al cabo del año. Y no solo para ver los partidos, sino que en esta época estival en la que no hay liga, el 'Mestalla Forever Tour' es una opción para que la gente pueda descubrir los entresijos de un estadio único por su estética y sus recuerdos. De ahí que este tour lleve años siendo un éxito y la temporada pasada, la 2025/2026, llegara a superar el récord histórico de visitantes establecido durante la 23/24. Fueron más de 100.000 personas las que pudieron disfrutar de la experiencia, lo que supuso un crecimiento del 6 % respecto al año anterior.

El tour atrae tanto a visitantes internacionales como nacionales. Entre los primeros, destacan especialmente Italia, Países Bajos y Reino Unido. En cuanto al público español, además de la Comunitat Valenciana, las autonomías con mayor representación son Cataluña, Andalucía y Madrid.

La visita comienza entrando por una puerta de tribuna y, tras subir unas escaleras, se accede al palco VIP del estadio, donde solo se puede ir a ver los partidos con una invitación, ya que está reservado para presidentes, familiares, exjugadores.... Aquí uno se puede sentar en los asientos y, mientras le explican los orígenes: se trata del estadio más antiguo de primera división y el segundo de España (solo por detrás de El Molinón, estadio del Sporting de Gijón). Aquí comienzan las curiosidades que todo visitante debe saber. Fue inaugurado en 1923 en un amistoso frente al Levante que se acabó llevando el Valencia y sus actuales colores, naranja, blanco y negro, son por la fruta, el color de la primera equipación y el de los murciélagos, respectivamente.

A lo largo de la visita puedes ver la sala de trofeos

A lo largo de la visita puedes ver la sala de trofeos / Lucía Company

Los secretos de Mestalla

Tras ello, se entra al interior, donde se muestra un vídeo de unos cinco minutos que relata la historia del estadio desde su creación. En 1927 se hizo la cubierta de tribuna y, por culpa de la Guerra Civil y de la riada por el desbordamiento del Turia, partes del estadio tuvieron que ser reconstruidas. Tras ello, la estructura que se hizo en aquel momento permanece prácticamente idéntica a la actual.

En este momento, Álvaro, madrileño aficionado del FC Barcelona y uno de esos entusiastas que ha apostado una mañana de agosto por hacer este recorrido, afirma que “le encanta”. “Es un estadio que impresiona bastante; me recomendó venir un amigo mío que es de aquí de València, que es abonado del equipo, y me aseguró que me iba a encantar. Y, de momento, así está siendo”, añade.

“Es lo típico que a lo mejor no esperas que sea una gran cosa, pero la verdad es que el estadio está genial. Da bastante pena que lo vayan a tirar, pero bueno, esperemos que sea para hacer algo mejor. Al final es lo que toca, hay veces que toca renovar”, comenta Alejandro, amigo -también de Madrid- de Álvaro.

Un padre disfruta con su hijo de Mestalla

Un padre disfruta con su hijo de Mestalla / Lucía Company

Ninguno de los dos ha podido asistir a ningún partido en vivo, pero no ocultan sus ganas de hacerlo: “Ojalá poder venir un día de partido, porque la afición valencianista yo creo que es de las mejores de España, si no la mejor. Creo que aquí tiene que haber un muy buen ambiente, así que me gustaría poder vivirlo”.

Vitrinas de momentos

A continuación, a través del balcón donde los jugadores celebran las victorias importantes y por donde se accede a determinadas partes de la grada, se puede entrar a un museo con varios objetos de alto valor. Entre ellos, el curioso puede encontrar camisetas históricas de selecciones como la francesa, la húngara o la austríaca; balones o espinilleras antiguas; prendas “retro” del Valencia CF y equipaciones como las botas que usó Mista en la final de la Europa League de 2004 o las de Ángulo en la de la Champions League de 2001 frente al Bayern.

La siguiente parte de la visita es en la sala de prensa. O lo que es lo mismo, donde los entrenadores dan las ruedas de prensa tras los encuentros. Por cortesía, siempre se deja hablar primero al técnico visitante. Pero aquí solo hablan ellos. Los jugadores lo hacen en zona mixta, para así poder marcharse antes. Una vez vista esta zona, la guía anuncia la siguiente parte: los vestuarios. Este es uno de los momentos más esperados por los visitantes, puesto que apenas acaba la frase, la gente se levanta rápidamente y el crujido de las sillas donde se sientan los periodistas volviendo a su posición original invade toda la sala.

El tour solo recorre el vestuario local, el cual es descrito por varios de estos 'invitados' que ya han visto otros estadios de Primera División como “básico”. Esto, explica la guía, viene de cuando Rafa Benítez llegó al club. Él creía que un vestuario es un lugar de trabajo y que las comodidades que debía tener eran las justas. Los sillones o los jacuzzis tenían que ir al vestuario rival, para que fueran ellos los que se relajaran. No se sabe si tal vez fue eso, pero lo que está claro es que los resultados fueron más que satisfactorios: dos ligas y una copa de la UEFA bajo sus órdenes avalan esta creencia. En el vestuario también está la mítica silla en la que Bernardo España 'Españeta' se sentaba durante los partidos a lo largo de los más de 50 años que estuvo en el club y que el capitán, José Luis Gayà, sigue sacando al campo durante cada partido.

La sala de prensa de Mestalla

La sala de prensa de Mestalla / Lucía Company

Un adiós a la altura

La última parte del tour es a ras de césped, en la zona del banquillo local. Para llegar a ella, el visitante hace el mismo recorrido que realizan los futbolistas y salie por el túnel de vestuarios. Una vez fuera, ya puede sentarse y hacerse fotos como si de Carlos Corberán se tratase. Miguel, abonado del Valencia CF desde hace 39 años, no oculta lo mucho que le gusta Mestalla y su tour: “Ya lo he hecho varias veces, pero me gusta hacerlo como recuerdo porque dentro de un año ya no podremos estar aquí”.

Aunque él era más partidario de renovar Mestalla porque ahí “he llorado, he chillado, he cantado…”. Pero tiene claro que hay que acabar como un estadio centenario se merece: “Espero que sea mejor que en años anteriores y por lo menos podamos despedir el estadio como se merece; no será entrando en Champions, pero al menos que sea de una manera digna, solo por respeto a lo que es Mestalla”.

Miguel, abonado del Valencia CF desde hace 39 años: “Ya lo he hecho varias veces, pero me gusta hacerlo como recuerdo porque dentro de un año ya no podremos estar aquí”

Miguel es optimista para hacerlo, pero tiene claro que se necesitan caras nuevas: “El año pasado tampoco nos esperábamos que íbamos a quedar novenos, a un gol y a un punto de estar en Conference. Pero viendo los fichajes de este año, creo que aún hacen falta dos, tres o incluso cuatro”.

En definitiva, Mestalla afronta su última temporada convertido en mucho más que un estadio de fútbol: es un símbolo de la historia y la identidad del Valencia CF. El éxito del 'Mestalla Forever Tour' demuestra que su legado trasciende los días de partido. No se trata solo de recorrer sus vestuarios, gradas y césped. También significa separarse de un lugar que durante más de un siglo ha sido escenario de grandes momentos, celebraciones y recuerdos inolvidables. Ahora, con el adiós cada vez más cerca, queda por delante una última temporada para disfrutarlo y, sobre todo, para despedir a Mestalla como merece.

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