Los sindicatos mayoritarios del comité de empresa del Centro Portuario de Empleo del Puerto de València decidieron ayer suspender la convocatoria de huelga anunciada en la estiba prevista para los días 10, 13, 18, 20, 26 y 27 de noviembre. Los representantes de los sindicatos y de las empresas del sector han llegado a un principio de acuerdo durante la comisión paritaria. El pacto alcanzado se produce después de que en la jornada del jueves fracasara un acuerdo definitivo en el Tribunal de Arbitraje Laboral (TAL).

El comité de empresa del Centro Portuario de Empleo de València, que aglutina a 1.500 trabajadores fijos, había convocado la semana anterior hasta seis días de huelga para reivindicar que se especifiquen las funciones de los estibadores antes de iniciar la formación para implantar el nuevo sistema informático Navis N4 en dos de las terminales de contenedores del recinto del Grao, en la de Cosco y la de APM-Maersk. Los sindicatos consideran que esta nueva herramienta tecnológica, que ya se aplica en otros puertos como el de Algeciras o Barcelona, contribuye a reducir puestos de trabajo y salarios.

La huelga convocada por todos los sindicatos del comité -Coordinadora de Trabajadores del Mar, CCOO, Sindicato de la Estiba Independiente y Asociación Profesional de Estibadores Portuarios- hubiera supuesto la paralización de la actividad en todas las terminales del Puerto de València, que mueven alrededor de 15.000 contenedores cada día. 

Fuentes sindicales reconocieron ayer que las circunstancias económicas y sociales por las que atraviesa el país como consecuencia de la pandemia de covid-19 hacían desaconsejable la celebración de la movilización laboral.

La mesa de diálogo abierta  permitirá definir las funciones con el nuevo sistema operativo que van a tener las terminales y después comenzará el plan de formación para los trabajadores de los muelles.

El enésimo conflicto laboral rebrota tres años después del proceso de reforma del sector de la estiba en todos los emplazamientos españoles, tal como exigió la Unión Europea al Gobierno de España para garantizar la libre prestación del servicio de la estiba -sólo había una empresa única en cada puerto- así como el libre acceso a la profesión. Los próximos convenios colectivos deben adaptarse a la nueva realidad laboral.