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La economía sumergida aumentó en la Comunitat Valenciana en 5.690 millones entre 2000 y 2009, lo que la sitúa como la segunda autonomía, sólo por detrás de Navarra, que registró un mayor aumento de este fenómeno, según refleja el último Informe de Economía Sumergida 2000-2009 elaborado por los Técnicos del Ministerio Hacienda (Gestha). El trabajo refleja además que con un plan eficaz de lucha antifraude, esta autonomía podría recaudar 3.734 millones de euros adicionales, señaló ayer en un comunicado la asociación.

Los técnicos añaden que la bolsa de dinero negro en la Comunitat Valenciana aumentó en 5,6 puntos porcentuales entre 2000 y 2009, lo que supone un incremento de 5.690 millones de euros en el último decenio. Así, la tasa de economía sumergida en la región se situó en el 24,3% del PIB al cierre de 2009, hasta un total de 24.707 millones de euros. En España, en el último decenio la bolsa de dinero negro aumentó en más de 25.000 millones de euros. En 2009 la crisis propició un aumento de la evasión fiscal, hasta el punto de que la economía sumergida creció en 0,7 puntos porcentuales, alcanzando los 244.918 millones de euros, lo que representa el 23,3% del PIB nacional.

La recaudación cae un 27,9%

El informe pone de relieve cómo el importante crecimiento del fraude fiscal, unido a la caída de la actividad económica, motivaron un desplome de la recaudación tributaria en la Comunitat Valenciana del 27,9%, situándose en 8.546 millones de euros hasta noviembre del pasado año. Las partidas más perjudicadas por la crisis y el fraude en la autonomía valenciana fueron, precisamente, el IVA y el Impuesto de Sociedades, que cayeron un 37,1% (hasta los 2.202 millones de euros) y un 39,6% (hasta los 1.447 millones de euros), respectivamente.

Los técnicos de Hacienda explican que, en época de crisis, lo primero que dejan de pagar las empresas cuando no pueden hacer frente a todas sus obligaciones son los impuestos, porque la evasión les origina "menos dificultades" que el impago a trabajadores, entidades financieras o proveedores. Según Gestha, esta "laxitud fiscal" explica que el Estado dejara de recaudar más de 71.000 millones de euros en los últimos diez años, que es la cantidad que tendría que haber ingresado de acuerdo a la evolución del PIB y la recaudación impositiva por IVA en este período.