Tras casi un año de travesía por el desierto, debido a su intervención y posterior subasta, el ahora SabadellCAM vuelve a sacar las garras para plantar cara a sus competidores. Tan sólo dos días después de elevar hasta el 4 % la remuneración de su depósito estrella para situarse en primera línea de la denominada "guerra del pasivo", la entidad abrió fuego ayer en un nuevo frente con el lanzamiento de la "cuenta expansión" con la que aspira a defender y aumentar su posición en uno de los segmentos más codiciados del mercado en este momento: el de aquellos clientes que cuentan con una nómina o pensión. Es decir, con unos ingresos fijos regulares, casi un lujo en las actuales circunstancias.

Además de la inyección mensual de efectivo que suponen estos clientes -algo muy apreciado en el sector en el actual contexto- las entidades también saben que los ciudadanos tienden a considerar como su "banco de cabecera" aquel en el que tienen domiciliada la paga.

El grupo Sabadell ha encontrado un filón con su propia "cuenta expansión" -la que lanza ahora CAM es una adaptación de este producto- que le está permitiendo crecer tanto en depósitos como en clientes en plena recesión. Así, en el primer trimestre de este año el grupo logró captar más de 62.000 nuevos impositores gracias a esta libreta, a los que hay que sumar otros 29.000 con la versión empresarial de esta misma cuenta, cuyo principal gancho es la ausencia de comisiones de mantenimiento o administración y la devolución del 3% del importe de los recibos domiciliados, de cuya gestión también se encarga la entidad.