El Ministerio de Fomento ha esbozado hoy las líneas maestras del plan de Infraestructuras, Transporte y Vivienda para el periodo 2012-2024, un programa que deja atrás el fuerte nivel de desembolso que se registraba en los años del "boom" y que contempla una inversión del 0,94 % del PIB en el escenario más optimista.

De acuerdo con las previsiones conservadoras, el departamento que dirige Ana Pastor espera que la inversión pública y privada descienda el próximo año hasta el entorno del 1,05 % del PIB frente al 1,3 % aproximado que se estima para este año.

Tras este ajuste, Fomento espera que la inversión total en infraestructuras se estabilice a partir de 2014 y se adecúe a los niveles medios que se registran tanto en Europa como en la OCDE.

Por ello, los escenarios macroeconómicos que maneja el Ministerio prevén una horquilla variable de la inversión en infraestructuras con respecto al PIB de entre el 0,94 % y 0,89 % dependiendo de si se trata de un escenario optimista o desfavorable.

Este porcentaje, según sostienen fuentes del sector, contrasta con el 4 % del PIB que se invertía en el sector de infraestructuras durante los años de crecimiento económico.

De acuerdo con las estimaciones internas con las que trabajaba el departamento, Fomento indicó en febrero que este plan, con un horizonte temporal de doce años, contaría con un presupuesto del entorno de los 225.000 millones, aunque esta cifra dependerá del PIB real que se registre en el periodo.

A pesar de que Fomento no ha especificado hoy el ritmo inversor a lo largo del programa, sí ha detallado que en ambos escenarios las políticas de transporte concentrarán cerca del 90 % de los recursos, mientras que a la vivienda se destinará aproximadamente un 10 %.

Pastor ha resaltado que el PITVI supondrá una nueva etapa en los modelos de gestión y financiación y una transformación del actual sistema inversor gracias a la cooperación entre el sector público y el privado.

De hecho, el plan prevé que las inversiones se autofinancien de forma creciente en el ámbito de las infraestructuras y transporte y que la contribución del sector privado crezca hasta el 16 % de la inversión total.

Los fondos europeos también serán claves para su financiación gracias al FEDER, al BEI y a nuevos instrumentos como los "Project Bonds".

Entre los pilares del plan, que se espera que esté aprobado en la primavera de 2013, destaca la mejora de la eficiencia del sistema de transporte, la vertebración territorial, la intermodalidad del sistema de transporte o la adecuación de las infraestructuras y servicios a las necesidades actuales.

En materia ferroviaria, Pastor ha subrayado que el plan prevé que se completen "todos los grandes corredores" de alta velocidad ferroviaria, dando prioridad a las líneas con mayor demanda y mayor rentabilidad social y económica.

Asimismo, ha avanzado, que su departamento elaborará un plan global de trenes de cercanías para las áreas metropolitanas de cierta dimensión, en especial para conectar la periferia con centros urbanos.

La ministra ha anunciado la creación de un observatorio de la vivienda y suelo para conocer el mercado, así como un proyecto de ley sobre rehabilitación, regeneración y renovación urbana o la reforma de la ley de ordenación de la edificación.

El plan recoge un programa de actuación encaminado a intensificar la seguridad aérea, la aprobación de un Real Decreto de asistencia a las víctimas de accidentes aéreos, la actualización de la ley de seguridad aérea o mejoras en la comisión de investigación de accidentes.

Por otro lado, se establecerán nuevas condiciones para la concesión de los servicios de transporte por carretera, se creará un Observatorio del Transporte y una carta de derechos de los usuarios.

Desde la oposición, el socialista Rafael Simancas ha criticado el plan porque si los presupuestos que se presenten este fin de semana no recogen una inversión en infraestructuras de 20.000 millones todo el plan será "pura literatura".