El rey Juan Carlos inauguró ayer en el puerto de Barcelona la nueva terminal de contenedores construida por Tercat, una filial del grupo chino Hutchison, considerada como la más avanzada tecnológicamente del Mediterráneo y con la que Barcelona aspira a hacer la competencia a los grandes puertos del norte de Europa.

Hutchison ha invertido en una primera fase 300 millones de euros empezó a funcionar en fase de pruebas en julio pasado. La nueva terminal tiene 100 hectáreas, una línea de atraque de 1.500 metros de longitud, y una capacidad de manipulación de 2,65 millones de TEU (unidades de contenedores de veinte pies) cada año cuando esté a pleno rendimiento, lo que permitirá al Puerto contar con una capacidad aproximada de 5,5 millones de TEU, frente a los 2,6 actuales.

Se trata del proyecto portuario más avanzado tecnológicamente del Mediterráneo, ya que la terminal, además de poder canalizar contenedores transportados en camión, tren y barco, está dotada con un sistema que permite que buena parte de los procesos estén automatizados, y es capaz de dar servicio a varios buques de gran tamaño al mismo tiempo.

La competencia entre los principales puertos del Mediterráneo dejó claro a finales de 2011 la clara ventaja que mantiene el recinto de Valencia en tráfico de contenedores respecto a sus más directos competidores en el transporte de mercancías vía marítima. Barcelona logró 2,033 millones TEU, frente a los los 4,3 millones de Valencia, que tiene en marcha otra macroampliación.