El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, afirmó ayer que «hay posibilidad de analizar» con los agentes sociales la medida incluida en la reforma fiscal que contempla que las indemnizaciones por despido que superen los 2.000 euros por año trabajado tributen en el IRPF.

Así lo explicó Ferre tras participar en la clausura de la II Conferencia del Sector Público organizada por IESE Business School, donde aseguró que «el Gobierno está dispuesto a escuchar a los sindicatos», que ven injusto el nuevo gravamen a la indemnización por despido al considerar que se trata de una medida que penaliza a los desempleados.

«La idea es vernos con ellos pronto y estudiar las alternativas que ofrecen, pero al final lo que hay que entender es que soluciones fiscales para unos cuantos tienen que superarse a cambio de que la mayoría, 20 millones de contribuyentes, paguen menos impuestos en 2015», indicó el secretario de Estado, quien precisó que el 80% de las indemnizaciones por despido quedarán exentas del pago del IRPF.

También respondió a la Comisión Europea, que ayer alertó de que España podría no cumplir con la senda de consolidación fiscal tras conocer los detalles de la reforma fiscal. Indicó que Bruselas valorado como «positivo» el anteproyecto de ley y más en concreto, «alabó» la bajada en el IRPF y en el Impuesto sobre Sociedades.

Por su parte, la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, aseguró ayer que la indemnización por despido en España «tributa desde hace tiempo» y apuntó que «no es una novedad de la reforma fiscal». «No es lo mismo una persona que cobra 12.000 euros al año que otra que cobra 150.000 euros al año, y sin embargo, ambas tenían hasta hoy el mismo tratamiento fiscal», apuntó Fátima Báñez.