Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Transporte

El AVE privado menos rentable

Fomento licitará en septiembre la entrada de un operador en la línea a Valencia y Alicante

El ministerio de Fomento ha echado sus cuentas y es muy probable que el primer operador privado del AVE pueda competir con Renfe en el corredor Madrid-Valencia, Alicante y Castelló a principios del próximo año. Todo ello, por supuesto, si alguna de las empresas interesadas en entrar en la alta velocidad Hemisferio (familia Lara), Globalia, Alsa, Arriva-DB, Acciona, OHL, Ferrovial y Comsa entienden que el corredor al Mediterráneo es una oportunidad, puesto que sus ojos están puestos en los de mayor rentabilidad: Madrid-Barcelona y Madrid-Sevilla.

El secretario de Estado de Infraestructutras, Rafael Catalá, anunció ayer que el concurso estará listo en septiembre; «nuestro interés dijo es licitarlo cuanto antes». Sin embargo, la licitación necesita aún los informes, consultivos, de la Comisión de la Competencia (CNMC) y del Consejo de Estado. De licitarse en septiembre, el operador privado contaría con la habilitación para empezar a funcionar antes de finalizar el año. A partir de ahí, todo dependerá de él. La autorización de Fomento es por un periodo de siete años, a partir del cual, el corredor quedará liberalizado y podrán entrar otros operadores privados.

La elección de las líneas a Valencia y Alicante como «proyecto piloto» del proceso privatizador ha sido criticada por el senador socialista Joan Lerma, que entiende que los argumentos empleados por la ministra de Fomento, Ana Pastor, para justificarlo carecen de sentido. «La ministra no ha respondido a las preguntas que la planteé. No se puede decir que es una línea consolidada cuando la de Alicante, realmente, ha empezado a funcionar ahora». El senador señala que la elección podría haber obedecido a otros criterios, como el de evitar polémicas con las comunidades autónomas. «¿Qué habría sucedido si la privatización se hubiera iniciado en Cataluña por la línea de Barcelona o en Andalucía, con la de Sevilla? En Valencia nadie ha levantado la voz», indica.

A pesar de todo, de momento nadie garantiza que a los operadores privados les interese entrar en la línea de Valencia y Alicante. La empresa que consiga la licencia debería alquilar los trenes a la nueva sociedad Renfe Alquiler Ferroviario, que ha asumido las 19 unidades sobrantes de las líneas, que son las más antiguas. Además, deberá pagar un cánon por el «surco» que reserve para sus trenes a Adif Infraestructuras, canon que varía en función de las frecuencias y las estaciones utilizadas. Una pelea por las franjas horarias en las que su rival es la propia Renfe Viajeros, que el año pasado tuvo que abonar 492 millones de euros a Adif por el uso de todas las vías de alta velocidad.

También hay que tener en cuenta lo aquilatado de los ingresos. El año pasado, la línea Madrid-Valencia que funciona con 30 trenes diarios en los dos sentidos, cuatro de ellos tipo Alvia, registró 2,04 millones de pasajeros y una facturaron de alrededor de 80 millones, lo que supone una media de 39 euros por usuario, cuando el precio de venta del billete oscila entre los 30 y los 70 euros, y un tercio de ellos, aproximadamente, sale al mercado con alguna promoción.

Es decir, que el operador deberá hacer muchos números para obtener rentabilidad frente a un operador como Renfe, que cuenta con el respaldo de la Administración pública, en una línea en la que para aumentar el número de pasajeros ha hecho falta bajar los precios la facturación se mantiene estable en torno a los 80 millones anuales .

Unas cifras tan ajustadas que dificilmente podrían , de entrada, llevar más calidad a las líneas.

Compartir el artículo

stats