Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Arrestos

Dos detenidas en Alicante por la trama de facturas falsas de UGT en Andalucía

La Guardia Civil arresta en Agost a la propietaria y a la contable de Carpetas Abadías

Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detuvieron ayer a dos mujeres y estuvieron registrando durante seis horas la sede de Carpetas Abadía, en el polígono industrial de La Escandella de Agost, en relación con las presuntas facturas falsas presentadas por el sindicato UGT para justificar los fondos de formación recibidos por la Junta de Andalucía. Estos dos arrestos se suman a otros 14 practicados en varias provincias durante los últimos dos días en el marco de la denominada operación «Cirene».

Los funcionarios se presentaron sobre las nueve de la mañana en la nave de la citada empresa, cuando la plantilla iba a incorporarse a su puesto, según relataron trabajadores de otras mercantiles del entorno. En el lugar se encontraba la propietaria de la mercantil, María Antonieta Domínguez Galindo, su hija y varios empleados de la firma. Los agentes llegaron de Madrid en vehículos camuflados y cerraron las puertas de la nave para proceder al registro, comprobar la documentación y acceder a la información de los ordenadores. A lo largo de la mañana fueron saliendo varios empleados de Abadías Group y también la hija de la propietaria, quien permaneció en el exterior hasta que, pasadas las tres de la tarde, se marcharon los agentes con su madre y la contable de la empresa. Cada una fue trasladada en un vehículo y acompañada por dos agentes.

La hija de la detenida quiso defender la honestidad de esta empresa familiar y lamentó el daño que pueda causar la actuación policial a su imagen. «Me consta que esta empresa lo tiene todo en regla y la compra que ha hecho UGT ha sido transparente. Tenemos la conciencia muy tranquila», señaló la mujer, quien prefirió no aportar datos sobre el volumen de la operación comercial realizada por el sindicato ni cuántas compras se han producido.

Aunque no quiso dar su nombre y dijo ser una empleada más, sí quiso destacar que UGT es sólo un cliente más, pues «también vendemos a otros sindicatos y empresas». Asimismo, destacó que la firma tiene el sello Aenor, se somete a auditorías y «lleva muchos años en el sector, casi veinte». De hecho, agregó, «trabajamos en España, Portugal y estamos intentando entrar en el resto de Europa». Por ello, insistió en expresar su «preocupación por el daño que se pueda hacer, ya que tenemos una buena imagen» que puede resultar perjudicada.

Compartir el artículo

stats