El Banco Santander ha nombrado consejero delegado a José Antonio Álvarez, hasta ahora director financiero de la entidad, en sustitución de Javier Marín, que accedió al cargo a finales de abril de 2013 tras la marcha de Alfredo Sáenz, según informó ayer la entidad a la CNMV.

El sorprendente anuncio, que tendrá efectos a partir del 1 de enero de 2015 y tras las autorizaciones correspondientes, llega antes de que se cumplan tres meses de que Ana Botín sustituyera a su padre en la presidencia del Santander y tras afirmar que «la industria financiera afronta importantes desafíos».

La presidenta agradece a Marín en un comunicaado por la gran labor que ha desarrollado durante veintitrés años en el banco y «muy especialmente» durante su etapa como consejero delegado. También destaca la labor del nuevo consejero delegado, José Antonio Álvarez, como director financiero durante la última década, «ampliamente reconocida en el mercado internacional por su rigor y transparencia». Además, la presidenta insiste en que su visión es crear «un banco sencillo, personal y transparente». Asimismo, el banco ha elegido al británico Bruce Carnegie-Brown como vicepresidente primero y coordinador de los consejeros externos y uno de ellos, Rodrigo Echenique, pasa a SER vicepresidente.

El todavía consejero delegado, Javier Marín, tiene derecho a prejubilarse con una asignación anual de 800.000 euros al año. Además, «alternativamente» podrá optar por reincorporarse a su puesto de director general del banco, según dicho informe. A 31 de diciembre de 2013, Marín contaba con 4,346 millones de saldo del sistema de previsión, que incluye tanto sus derechos bajo este sistema como los que les corresponden por el periodo anterior a su nombramiento como «número dos» del banco.