Aurelio Izquierdo, por sus dos décadas como alto ejecutivo de Bancaja, tenía derecho a una indemnización de 13,9 millones de euros. En medio de las actuaciones judiciales contra exdirectivos de cajas que pretendían cobrar —o cobraron, según los casos— elevadas jubilaciones tras ser los máximos responsables del hundimiento de sus entidades y ya con su nuevo sueldo en la Fundación Bancaja, el exdirector financiero de la misma anunció en mayo de 2012 que renunciaba a los 6,28 millones de un seguro de jubilación, pero no a cobrar los restantes 7,63 millones cuando se jubile. Se trata de una cantidad ya provisionada por la caja, de modo que si renunciara a ella contribuiría a engrosar las magras arcas de la fundación, pero no supone coste alguno para esta si ejerce ese derecho. j. c. valencia