El presidente del Banco Mediolanum, Carlos Tusquets, considera que las empresas españolas tienen «un balance desproporcionado, con mucha deuda y poco capital, en especial las pymes, cuya deuda es el triple de la de las pequeñas y medianas empresas alemanas». Antes de una conferencia que pronunció ayer en la sede de la patronal autonómica Cierval, Tusquets aseguró a este diario que el citado «es un lastre para ganar tamaño» y por ello recomendó a estas firmas «cambiar el chip, olvidarse de la financiación bancaria, que se debe dedicar a circulante, y buscar otras fórmulas, como la Bolsa, los préstamos participativos o los bonos convertibles».

El máximo responsable de esta entidad dedicada a la gestión de patrimonios también se refirió a la coyuntura económica y concluyó que, si al iniciarse la crisis «decíamos que España estaba bien pero iba mal, ahora es todo lo contrario: estamos mal pero vamos bien». En su opinión, no obstante, se requieren cambios de mentalidad en la gestión de las empresas, en el modelo de crecimiento y en el sistema educativo para potenciar el talento.