La Conselleria de Economía confía en tener resuelto «antes de iniciarse el verano» todos los procedimientos administrativos pendientes para resolver «en bloque» la parálisis del plan eólico valenciano, que afecta a siete de sus 15 zonas. Se trata del proyecto impulsado por el Consell del PP en dos fases, en 2001 y 2008, para conseguir en la C. Valenciana una potencia de 2.657,45 megavatios.

Sin embargo, la negativa de algunos promotores a desarrollar los proyectos solo ha permitido poner en marcha 1.172 megavatios, el 43%. El problema es doble: el primero es que la C. Valenciana está perdiendo fuerza eólica, precisamente en un momento en que la subida de la factura de la luz evidencia la necesidad de nuevos recursos energéticos.

El segundo problema es que hasta que no se desarme el caos jurídico y administrativo generado en las seis zonas completas en que no se ha desarrollado el plan, así como en la zona 7 que está sin ejecutar parcialmente, la administración autonómica no puede sacar a concurso la concesión de nuevos derechos. Cumpliéndose el mejor de los plazos, el nuevo Consell habría tardado dos años en deshacer el viejo plan para poner en marcha uno nuevo.

El problema es especialmente grave ahora que de forma inminente el Estado está a punto de convocar un megaconcurso para subastar 3.000 megavatios de energías renovables en toda España. Según la patronal de empresas de la energía (Avaesen) «la falta de soluciones al plan eólico valenciano impide acceder a esa oportunidad de inversión». Según los cálculos de esta asociación, «la actual situación del plan eólico va a suponer perder la oportunidad de captar inversiones que podrían alcanzar los 500 millones». ¿Por qué? Porque nadie que no sea adjudicatario de la Generalitat puede montar en este momento un parque de aerogeneradores. «Otras autonomías donde se dan más facilidades administrativas para instalar parques eólicos generarán un valor y atraerán una inversión de gran calado en los próximos años», señalan.

Habrá que ver, en todo caso, si la C. Valenciana llega a tiempo de poder participar en esta subasta. La Conselleria de Economía asegura que «la nefasta gestión del gobierno anterior dejó hipotecado el plan eólico valenciano con una maraña administrativa-legal de compleja resolución».

En este momento, cada una de las zonas se encuentra en una situación. La conselleria reconoce que está negociando con Renomar (la eólica de Fernando Roig), Enerfin, Enel,Corporación Acciona Eólica, Enerfin, Acción Eólica de Levante y Eyra para que renuncien a su derechos sobre determinadas zonas en las que no han desarrollado los parques adjudicados.

Climent tiene apoyo de la Abogacia

Un informe de la Abogacía daba vía libre a la Abogacía para dar por caducados esos derechos de las concesionarias allá donde no hubieran desarrollado el plan, pero la conselleria busca evitar la confrontación.

Cada una de esas zonas no desarrolladas se encuentra en una fase del proceso de desmontaje. Algunas tienen declaración de impacto ambiental desfavorable, y está pendiente que Economía dicte una resolución de desistimiento; en otras, falta la denegación del plan especial. «Las zonas se encuentran en situaciones muy dispares y la documentación de los proyectos es muy voluminosa, antigua y compleja, e implica a otras consellerias, especialmente a Medio Ambiente. La resolución resulta muy compleja», alegan desde la conselleria.