La Xylella fastidiosa continúa su expansión por el territorio valenciano. La consellera de Agricultura, Elena Cebrián, informó ayer de la detección de la bacteria en 26 nuevas parcelas de almendros de Alicante, lo que supone el tercer brote por esta enfermedad agrícola en el territorio valenciano.

La mayoría de estas detecciones, correspondientes a la variedad multiplex, se produjeron en municipios de la comarca de la Marina Baixa, la misma en la que se encuentran Castell de Guadalest y Benimantell, las dos localidades en las que se detectaron los primeros casos en junio y julio, respectivamente. Asimismo, se identificaron positivos en otras comarcas situadas a menos de 4 km de la zona demarcada por los primeros brotes como El Comtat (Balones) y la Marina Alta (Alcalalí).

Tras estas nuevas detecciones realizadas por el laboratorio nacional de referencia del IVIA, se realizarán los correspondientes tratamientos insecticidas para combatir los vectores que se puedan encontrar en las nuevas parcelas infectadas, así como en 100 metros a la redonda de estas. Posteriormente, se procederá al arranque y destrucción del material vegetal afectado mediante la trituración.

En total, entre los dos casos anteriores, ya se han tratado18'2 hectáreas con insecticida, de las cuales 5'53 eran zona forestal. Además, se han eliminado los arbustos del sotobosque y 304 almendros distribuidos en cinco plantaciones alicantinas diferentes.

Preparación de indemnizaciones

La consellera informó a los regidores alicantinos de los avances en la preparación de la orden de indemnizaciones, para cuya aplicación se encargó un estudio a la Universitat Politècnica de València. Por otro lado, Cebrián también manifestó que se ha reforzado la campaña de divulgación con nuevas reuniones con alcaldes tanto de Valencia como de Castellón y resaltó el trabajo de coordinación que se realiza con el Ministerio de Agricultura y las comunidades autónomas.

Tras la detección del primer brote de Xylella, la conselleria preparó un Plan de Acción, basado en los planes de contingencia vigentes que se remitió al Ministerio y la UE. El plan incluía la descripción de la estructura y la organización de las prospecciones en marcha. De igual manera, este establecía el número de exámenes visuales, muestras y análisis de laboratorio que se deberían de incluir, así como la metodología a adoptar.