El aceite de chufa para la industria cosmética o la pasta de chufa como base para chocolate son algunos de los nuevos usos que se está dando a este superalimento. Las múltiples cualidades nutricionales de la chufa han hecho que se potencie la búsqueda de nuevas aplicaciones de este producto hasta verlos ahora en supermercados de todo el mundo convertido en harina, snacks, galletas, pasta, salsas, aceite o yogurt.

La empresa Tigernuts Trader exporta más de 2.000 toneladas anuales de chufa y sus derivados a todos los rincones del mundo desde sus instalaciones en l´Eliana. Daniel Carrión, gerente de la empresa valenciana, explica que "el 95% de la chufa se exporta a más de 30 países para su uso como alimento, debido a su alto contenido en fibra, hierro, potasio, magnesio, ácidos grasos omega-6 y vitamina C y E, lo que ha llevado a considerar a la chufa como superalimento, pero también se está comercializando en áreas con tanto recorrido como el de la cosmética".

Tigernuts Traders exporta la chufa a Estados Unidos, Canadá, Brasil, Reino Unido, Alemania, Holanda, Sudáfrica, Japón, Corea, Australia o Nueva Zelanda, entre otros países. En los últimos años destaca especialmente el crecimiento de la demanda en el mercado asiático, especialmente Japón y Corea del Sur, tanto para uso alimentario como la exportación de aceite de chufa para la industria cosmética.

La producción ecológica y sus múltiples aplicaciones han situado a la chufa en un producto con una alta demanda en el mercado internacional lo que está generando oportunidades a empresas y agricultores valencianos. De hecho, las exportaciones de tubérculos, entre los que se encuentra la chufa, de la Comunitat Valenciana se situaron en más de 3,6 millones de euros en 2016, más del doble que hace cinco años.

La compañía está comercializando un promedio de 2.000 toneladas al año de chufa procedente de diferentes países que transforma en sus instalaciones para comercializar a sus clientes. Un 45% de la chufa con la que trabaja Tigernuts Traders es ecológica y cuenta con el certificado Ecocert de "Comercio Justo". "Estamos haciendo una clara apuesta por el mercado Bio para ofrecer a nuestros clientes un producto 100% ecológico en línea de lo que demandan los nuevos consumidores de chufa", apunta Daniel Carrión. Además, la firma valenciana cuenta con diversas certificaciones como IFS Global Markets, Gluten Free, Kosher, Fair Trade o BIO.

La apuesta de la compañía valenciana por abrir nuevos mercados y utilidades ha hecho que incremente sus ventas más de un 5% en el último año, tras más de una década de crecimiento continuado, hasta alcanzar los 4,5 millones de euros en el último ejercicio.

Apuesta por la innovación

Tigernuts Traders ha apostado desde sus inicios por la I+D+i para avanzar en múltiples aplicaciones de la chufa en colaboración con centros de investigación como Sigma Biotech. "Nuestro objetivo es poner en valor nuestros productos para avanzar en nuevas posibilidades de negocio para el mercado desde unos estándares de calidad y eficiencia", subraya Daniel Carrión. De hecho, la compañía cuenta con diversas patentes, entre ellas un procedimiento de pelado de chufa o una maquinaria específica para el tratamiento de la chufa, entre otras innovaciones.

La empresa valenciana está trabajando en dos proyectos de investigación para profundizar en nuevos productos de la chufa que van a dotar a este superalimento de nuevas aplicaciones. Tigernuts Traders invierte cada año el 40% de sus beneficios en proyectos de investigación e innovación. "Nuestra apuesta por la innovación es una constante de la compañía y nos permite ser altamente competitivo y abrir nuevos mercados para la chufa", asegura Daniel Carrión.