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Fomento trabaja con dos proyectos para construir la segunda pista del aeropuerto de Alicante

La segunda pista se construiría en la parte de atrás, obligando a trazar una calle de acceso por encima de la N-338, a la izquierda de la imagen.

La segunda pista se construiría en la parte de atrás, obligando a trazar una calle de acceso por encima de la N-338, a la izquierda de la imagen. RAFA ARJONES

El Ministerio de Fomento baraja dos alternativas para la construcción de la nueva pista en el aeropuerto de Alicante-Elx. Ambas propuestas son paralelas a la actual, pero una se situaría a 1.475 metros de la que está en uso por la parte de atrás de la terminal. Se accedería a través de una calle por encima de la N-338, y se actuaría sobre unos terrenos básicamente agrícolas por los que pasa ahora el tren de cercanías. La pista arrancaría cerca de IFA en dirección este hacia el mar, invadiendo también una parte del Saladar de Agua Amarga y saltando por encima de la N-332. Esta alternativa no tendría ningún tipo de afección a la pedanía ilicitana de El Altet, como sucede con la primera que publicó ayer este periódico.

Básicamente, los terrenos están en Elx, próximos a Torrellano. De hecho, el Ayuntamiento de Elx tiene suelo reservado en su PGOU. La construcción de esta pista obligaría a soterrar tanto la N-338 (carretera donde han comenzado las obras de remodelación) como la N-340. Los aviones pasarían por arriba para acceder y salir de la pista por una calle de rodadura elevada. En ambos proyectos no figuran ni plazos ni presupuestos de ejecución, ya que primero deben conseguir el visto bueno ambiental.

El Ministerio de Fomento ha remitido al de Transición Ecológica (Miteco) para su evaluación ambiental el proyecto que amplía el aeropuerto de Alicante-Elx con la construcción de una segunda pista de aterrizaje de tres kilómetros paralela a la actual, que permitiría atender sin problemas los 111.510 movimientos de aviones al año (aterrizajes y despegues) previstos para 2035. Año en el que según la documentación remitida al Miteco, el aeropuerto atenderá al año a 17 millones de pasajeros.

Los cálculos de Aena parecen, no obstante, conservadores, porque en el documento las previsiones de tráfico para 2021 hablaban de 12,5 millones de pasajeros al año, cifra que ya se ha superado con creces porque 2018 cerró con 13,9 millones de pasajeros. La construcción de la segunda pista se plantea tanto por el tráfico previsto para el propio aeropuerto como también por el hecho de que el aeródromo de Alicante-Elx es alternativo a los de Madrid-Barajas, Almería, Granada, Málaga, València, Murcia, Ibiza y Palma.

El plan director del aeropuerto tiene analogías al Plan General de Ordenación Urbana de un municipio, al recoger todas las actuaciones que se deben desarrollar, de ahí que sea clave para, por ejemplo, la reserva de suelo. Ecologistas en Acción se opone al proyecto de ampliación del aeropuerto porque supondría la práctica desaparición del saladar de Agua Amarga al ocupar alrededor de 100 hectáreas de la zona húmeda protegida.

Terrenos inundables

El portavoz de la organización conservacionista, Carlos Arribas, recordó ayer que el proyecto ya fue paralizado en 2009 por los condicionantes que la autoridad ambiental impuso en la anterior revisión del plan director. «El Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación prohíbe la construcción de infraestructuras en terrenos inundables y con alta concentración de personas, como es un aeropuerto», subrayó Arribas en un comunicado.

Aena vuelve a proponer la construcción de una nueva pista de 3.000 metros de longitud con un horizonte de 17 millones de pasajeros, que ocuparía 291 hectáreas de nuevos terrenos e invadiría unas 100 hectáreas del saladar de Agua Amarga. También se incluye la construcción de una nueva torre de control y diversas instalaciones adicionales como viario de enlace entre las dos pistas, dos edificios del servicio de salvamento y extinción de incendios y un nuevo aparcamiento de coches. «Un proyecto que tendría numerosos impactos ambientales, además de la destrucción del humedal, como el aumento del nivel de ruido que ya soporta la pedanía de Torrellano», aseveró Carlos Arribas.

La segunda pista se desplazaría al norte y al este para evitar la afección al palacio ferial de la Institución Ferial Alicantina (IFA). «Esa proximidad a los edificios de IFA limitará las maniobras de los aviones, que no podrán aterrizar en dirección hacia el mar en los primeros 500 metros de la pista por problemas de seguridad aérea, ya que los edificios de IFA son muy altos. Además, la pista invadiría la carretera CN-332 (Almería-València por la costa) a su paso por el saladar», denunció el portavoz del grupo conservacionista Ecologistas en Acción.

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