El que fuera presidente de CaixaBank entre los años 2011 y 2016, Isidre Fainé, ha revelado que antes de la salida a Bolsa de Bankia, el entonces subgobernador del Banco de España Javier Aríztegui le llamó por si la entidad catalana "quería estudiar esta operación".

Durante su declaración como testigo en el juicio en la Audiencia Nacional por la salida a Bolsa de Bankia, Fainé ha señalado que trasladó esta comunicación al "equipo técnico" de la entidad que, según ha dicho, fue el que dirigió una operación de compra de 100 millones de euros en acciones.

"Fue una operación dirigida por los técnicos; se hizo con buena fe", ha asegurado, subrayando que en ese momento en la entidad confiaban "que iría bien".

Preguntado por las razones por las cuales CaixaBank vendió sus acciones, ha justificado esta desinversión en que "no había solución" para Bankia. "Cuando vimos que no había solución vendimos, supongo", ha dicho.

En un momento de la declaración, Fainé ha reconocido que entre los años 2009 y 2010 llegó a interesarse por una fusión con Caja Madrid --"no con Bankia", ha recalcado--, pues en ese momento consideraba que "sería bueno para España" y que habrían conseguido ser uno de los cuatro bancos industriales de Europa y la primera fundación del continente.

Si no salió esta operación finalmente, ha apostillado, no fue por que no hubiera querido. "Lo entiendo, pero decidieron hacer otras operaciones", ha dicho. En todo caso, ha asegurado que fueron "sólo conversaciones". "No hubo ningún papel, ni un 'due dilligence'", ha aclarado.

Fainé ha negado que en las reuniones celebradas a principios de mayo de 2012 entre los cuatro principales banqueros del momento con el entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, se pidiera al presidente de Bankia, Rodrigo Rato, su dimisión, y ha subrayado que "hubiera sido muy violento".

"Si hubiera salido un 'Usted tiene que irse' hubiera sido muy violento, y no recuerdo que pasara", ha asegurado. Fainé ha reconocido que "sí que hubo una discusión" al respecto, pero que en ella "no se tomó ninguna decisión".

Así, ha asegurado que esas reuniones tenían un carácter informativo y que había contactos periódicos telefónicos y presenciales con el ministro De Guindos. "De cuando en cuando hacíamos una cena, los dos principales bancos y las dos principales cajas", ha dicho, en referencia a los entonces presidentes del Banco Santander, Emilio Botín, del BBVA, Francisco González, de Bankia, Rodrigo Rato, y él mismo.

Preguntado por las reuniones de los días 4 y 5 de mayo, inmediatamente antes de la dimisión de Rodrigo Rato, Fainé ha explicado que Rato defendía su plan para reforzar en 7.000 millones las provisiones de Bankia, pero que Francisco González elevaba estas necesidades de cobertura a 15.000 o 20.000 millones.