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Empresas

Inmobiliaria Guadalmedina duplica sus resultados en 2018

La firma logró 4,72 millones, con una subida del 92,6 %, mientras que la cifra de negocio se elevó a los 32,2 millones, con un alza del 1,8%

Enrique Ballester.

Enrique Ballester.

Inmobiliaria Guadalmedina (Igsa) prácticamente duplicó sus resultados el año pasado, dado que sus beneficios se situaron en los 4,72 millones de euros, frente a los 2,45 del ejercicio precedente. Se trata de un aumento del 92,6 % que no va en paralelo con el incremento que experimentó la cifra de negocio. La facturación se elevó en un 1,8 %, al pasar de 31,6 a 32,2 millones. El informe de gestión de la compañía de la familia de Enrique Ballester prevé que los buenos resultados de 2018 se prolonguen en 2019 y los ejercicios siguientes gracias a los dos componentes principales de su negocio: los inmuebles en alquiler y las ventas de viviendas de promociones terminadas.

A este respecto hay que destacar que la cifra de negocio de 2018 se sustenta en dos patas. Por un lado, las ventas, que bajaron de los 11,8 de 2017 a los 10,2 millones de euros del año pasado. Por el otro, la prestación de servicios, que incluye los alquileres y cuya facturación pasó en un ejercicio de 19,8 a 22 millones.

Inversiones

Las inversiones inmobiliarias de la compañía se corresponden «en su práctica totalidad» con inmuebles destinados al alquiler, principalmente un hotel, locales comerciales, oficinas y naves industriales. El coste global de los mismos se sitúa en los 259,9 millones de euros, prácticamente la misma cifra que en el ejercicio precedente, cuando se quedó en 259,6. La parte sustancial de esa cantidad corresponde a construcciones, con 130 millones, mientras que otros 92 son terrenos, solares y bienes naturales. La sociedad detalla que el año pasado procedió a la venta de dos oficinas que tenía en alquiler, unas operaciones que le supusieron un beneficio neto de 113.000 euros.

Deuda financiera

La firma de la familia de Enrique Ballester asegura también que un grupo de inversiones inmobiliarias con un valor contable de 153 millones están hipotecadas en garantía de diversos préstamos cuyo saldo a 31 de diciembre de 2018 ascendía a 95 millones. En este sentido, la deuda de Inmobiliaria Guadalmedina con las entidades financieras acendía al final del año pasado a 124,4 millones de euros, catorce menos que en 2017.

La compañía especifica, por otro lado, que de los 4,72 millones de beneficio obtenidos en 2018, un total de 1,4 millones los va a destinar a dividendos, mientras que los 3,3 millones restantes irán a reservas. Inmobiliaria Guadalmedina tenía al cierre de 2018 a 109 trabajadores en plantilla, lo que implica un incremento de 28 respecto a los 81 de 2017. Los tres miembros de la dirección se repartieron en salarios 602.000 euros, siete mil más que en el año precedente.

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