El consejo regulador de la Denominación de Origen (DO) Utiel-Requena eleva la cosecha de esta campaña a 212 millones de kilogramos de uva, lo que supone una caída del 5 % en comparación con la de 2018. Con todo, esa merma de producción se ha traducido en un mejora de los recios en origen de entre un 10 % y 15 %, según las variedades, aseguró ayer el responsable de la sectorial vitivinícola de la Unió de Llauradors, Javier Navarro.

Ha habido mermas en todas las variedades, salvo en la variedad bobal, que ha tenido un incremento del 2% con respecto a la pasada temporada. La maduración fue lenta, alargándose hasta mediados-finales de septiembre. La vendimia se alargó hasta mediados-finales de octubre en la zona más alta. En cuanto a la sanidad de la uva, la cosecha entró en bodega en buen estado fitosanitario. Según el presidente de la DO Utiel-Requena, José Miguel Medina, «con estos datos y gracias a la labor de viticultores, enólogos y bodegueros, conseguiremos unos excelentes vinos en esta cosecha».

Mientras tanto, los productores indican que las diferentes variedades de uva han tenido mejores cotizaciones con la excepción de la destinada a cava, pagada a una media de 0,24 euros por kilo, lo que representa entre un 35% y un 40 % . Para el dirigente de la Unió de Llauradors, las grandes bodegas presionaron a los precios a la baja en la uva dedicada a espumosos. Mientras, la bobal, variedad autóctona de Utiel-Requena, cotizó a 0,36 euros/kilo de media.