Durante la pandemia muchos de los proyectos y planes de futuro previstos se han visto paralizados de golpe. La crisis provocada por el coronavirus ha frenado bruscamente las ilusiones de muchas personas que ya habían reservado fecha en el calendario del 2020. La irrupción de la covid-19 ha aplazado la materialización de esos sueños, pero eso no implica que haya que renunciar a ellos.

Con la intención de contrarrestar la inédita situación creada por el coronavirus, Deutsche Bank ha decidido entrar en acción poniendo en marcha la campaña Miradas de futuro con la que quiere transmitir un mensaje de optimismo y confianza a toda la sociedad española. Se trata de un proyecto que muestra tres historias reales de personas que han tenido que aplazar su ilusión, pero que gracias a su capacidad de esfuerzo y perseverancia van a seguir luchando hasta cumplirla. Y es que, para Deutsche Bank, “es el momento de mirar hacia delante y seguir luchando por nuestros objetivos”.

LA CAMPAÑA

El proyecto fotográfico ha sido recogido en una pieza audiovisual que cuenta la historia de tres protagonistas: un empresario que iba a inaugurar un centro deportivo, un atleta que perseguía la clasificación para los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 y una pareja que tenía previsto casarse el 30 de mayo. El contenido se divide en dos partes: la primera, en la que a modo de entrevista los personajes cuentan su historia; cuál era su ilusión, cómo les afectó la crisis, y cómo afrontan esta nueva situación. Y una segunda que descubre el making off de la foto. ¿Y por qué una foto? Una fotografía es un recuerdo del pasado, pero ¿y si una foto también fuese un recuerdo para algo que vas a conseguir en el futuro? La sesión pretende simbolizar la consecución de su ilusión, una forma de compromiso con sus planes de futuro, un recuerdo para que nunca olviden que su ilusión sigue ahí, esperándoles.

LOS PERSONAJES

Las historias de Cisco, David, Sonsoles y Bruno sirven de ejemplo para visualizar el esfuerzo y tesón de muchas personas por conseguir alcanzar sus metas, sueños e ilusiones. Conozcámoslas.

Cisco

La trayectoria de Cisco es una historia basada en la superación personal. Este cordobés de 35 años tenía dos pasiones en la vida: el snowboard y el tenis. Una lesión de medula espinal le arrebató la primera, pero el tenis le devolvió la vida y le permitió sacar la motivación que necesitaba para salir adelante. Este año, cuando preparaba su clasificación para Tokio 2020, todos los campeonatos se suspendieron por el coronavirus. Pero Cisco no se va a rendir. Y menos ahora. Ya está entrenando para preparar su clasificación para cumplir su sueño el año que viene.

David

Luchador por naturaleza, David del Campo es un hombre hecho a sí mismo. Es el propietario de una cadena de gimnasios enfocados a núcleos corporativos ubicados en centros de negocios. Pero la crisis del coronavirus detuvo sus proyectos en seco e impidió la inauguración de su nuevo centro deportivo. Estaba muy ilusionado con la apertura, ha trabajado muy duro para lograrlo, y se ha sentido muy frustrado por su situación y la de todos sus empleados. Pero ahora tiene claro que pondrá en marcha lo antes posible su noveno gimnasio.

Sonsoles y Bruno

Sonsoles y Bruno se casaban el 30 de mayo e inevitablemente tuvieron que posponer la fecha de la boda. Tenían todos los preparativos listos para celebrar el enlace en Bilbao, una ciudad muy especial para los dos. En el caso de Bruno (brasileño-francés), por primera vez en toda su vida iba a poder juntar a toda su familia. Para Sonsoles también ha sido muy duro tener que aplazar su boda, sobre todo, porque no concibe que su abuela de 95 años no esté en sus nupcias. Pero a pesar de todas las adversidades, la pareja ya ha encontrado una nueva fecha. En Bilbao, por supuesto.

Retomar los planes personales

De acuerdo con el estudio Las ilusiones pospuestas por la covid-19 realizado por Kantar para Deutsche Bank España, cerca de la mitad de los españoles (48%) ha tenido que interrumpir algún plan o proyecto importante durante la crisis. Los planes interrumpidos por un mayor número de población han sido viajes especiales por España o al extranjero (28% y 19% respectivamente), obras o reformas en el hogar (23%), asistencia a festivales de música (13%) y operaciones de salud o tratamientos (12%). Sin embargo, un 82% pretende retomar esos planes en los próximos meses.

En concreto, un 60% asegura que los retomará en cuanto le sea posible y un 22% que recuperará, si no esos, otros similares. Por el contrario, el 18% que dice que no retomará los planes interrumpidos esgrime principalmente problemas económicos o una imposibilidad ajena a su voluntad (limitación de movimientos, eventos irrepetibles, entre otros motivos). Son muy pocos los que aducen miedo, falta de ánimo o de interés. Esta crisis también ha dejado aprendizajes en los hogares españoles: más de la mitad (51%) declara que ha aprendido a disfrutar de las cosas cotidianas y un porcentaje similar aprecia más a su familia y a sus amigos a raíz de la covid-19. Y los valores que más se aprecian entre la población son la prudencia, la resiliencia y la disciplina.

Los jóvenes entre 18 y 34 años son los que más planes han aplazado pero también los que más intención tienen de retomarlos. El colectivo de 35 a 44 años son el grupo con mayor presencia de hijos pequeños en el hogar, con lo que han tenido que hacer un esfuerzo importante para conciliar trabajo y familia y menos tiempo para las relaciones con amigos y familiares. Son los que menor intención tienen de retomar los planes interrumpidos. Por último, los séniores de entre 55 y 70 años son los que menos planes han pospuesto pero están entre los que más intención tienen de retomarlos.