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Instalaciones

El depósito de residuos radiactivos de Cofrentes está al 99 % de su capacidad

Iberdrola confía en tener a principios de 2021 el Almacén Temporal Individualizado para dar salida al uranio gastado

Estado de las obras del nuevo almacén en seco de Cofrentes.

Estado de las obras del nuevo almacén en seco de Cofrentes.

El almacén de combustible gastado de la central nuclear de Cofrentes está al 99,08 % de su capacidad. La planta valenciana guarda en su piscina más de ochocientas toneladas de uranio consumido a la espera del Almacén Temporal Individualizado (ATI). Iberdrola, propietaria de la planta, confía en que el ATI esté operativo a principios de 2021. Cofrentes es la central nuclear que acumula más residuos radiactivos. La planta tiene almacenados en las piscinas del reactor 4.736 elementos de combustible gastado.

Los residuos radiactivos generados por Cofrentes y por las otras seis plantas nucleares españolas que permanecen abiertas deberían estar depositados en un Almacén Temporal Centralizado (ATC), un proyecto planteado por el Gobierno en 2009 y que no acaba de ver la luz. Enresa (Empresa Nacional de Residuos SA) anunció en febrero que renunciaba a la construcción del ATC de Villar de las Cañas (Cuenca) siete años después del concurso abierto por el Gobierno para encontrar una localización. La empresa encargada del desmantelamiento de las plantas nucleares españolas quiere contar en 2028 con ese ATC a la espera de que se ejecute la solución definitiva que consiste en construir un almacén geológico profundo y que podría estar listo en 2073 (dentro de 53 años).

La central nuclear de Cofrentes inició en el verano de 2019 la construcción del Almacén Temporal Individualizado para depositar las más de 800 toneladas de residuos radiactivos que ahora permanecen en las piscinas a cielo abierto. El almacén se está construyendo junto a las torres de refrigeración de la planta valenciana y tendrá capacidad para la instalación de 24 contenedores de acero que albergarán los elementos de combustible gastado. Enresa financia el almacenamientos.

Fuentes de Iberdrola explicaron que las obras del ATI «están muy avanzadas» y que terminarán en el tercer trimestre de este año. «El suministro de los contenedores metálicos necesarios para el almacenamiento en seco del combustible es responsabilidad de Enresa y se producirá en los próximos meses. Las operaciones de carga de estos contenedores están previstas para principios del año 2021. Tiempo suficiente antes de la próxima recarga de la central que se realizará a finales de 2021», según Iberdrola.

El Almacén Temporal Individualizado de Cofrentes cuesta 3,9 millones de euros y tiene una vida de 50 años. La superficie total ocupada será de 22.000 metros cuadrados.

Las más de ochocientas toneladas de residuos radiactivos están compuestas por «uranio no consumido, productos de fisión y, en menor medida, por elementos transuránidos (contaminados de plutonio, americio y curio) generados durante el quemado del combustible en el reactor», según el Consejo de Seguridad Nuclear.

La segunda planta española con más residuos acumulados tras Cofrentes es Almaraz I (Cáceres) con 727 toneladas, seguida de Almaraz II (694 toneladas), Ascó I (676 toneladas) y Ascó II (657 toneladas). En España hay 5.246 toneladas de uranio consumido en las centrales nucleares. Este combustible gastado supone cerca del 80 % de los residuos de alta actividad generados por las plantas nucleares.

El ATI que se está construyendo en Cofrentes permitirá el almacenamiento seguro de los residuos radiactivos mediante un sistema de contenedores en seco. El Gobierno autorizó el verano pasado la construcción del ATI de Cofrentes y su utilización hasta que sea posible el traslado de los residuos radiactivos al Almacén Temporal Centralizado. En cualquier caso, falta que el Gobierno vuelve a apostar por el ATC tras el fracaso del proyecto de Villar de Cañas.

De forma paralela, Iberdrola ha avanzado «diez años» el plan de desmantelamiento de la planta valenciana, que continuará operativa hasta noviembre de 2030.

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