Desde que en junio de 2016 los británicos decidieron en referéndum su salida de la Unión Europea, el Reino Unido ha ido perdiendo peso en las exportaciones valencianas de bienes. El descenso ha sido de 0,8 puntos porcentuales en el conjunto de España, pero en algunas autonomías con una mayor importancia relativa del sector de la automoción ha sido más elevado. Es el caso de Aragón, Navarra y la Comunitat Valenciana. En esta última, la bajada es superior a los dos puntos, según un informe publicado ayer por el Banco de España. La autonomía, con un 14 % del total español, es la segunda, tras el 21 % de Cataluña, en ventas al Reino Unido. El peso de ese tipo de comercio en el PIB valenciano era en 2018 del 2,2 %, siete décimas más que la media española.

El estudio incorpora una proyección sobre qué sucedería si, tras las negociaciones entre Londres y Bruselas para establecer un nuevo marco de relaciones entre las dos partes, el Reino Unido impusiera aranceles a ciertos productos. El documento precisa que la «vulnerabilidad potencial de cada región dependería no solo del peso relativo de sus exportaciones a este país, sino también de la estructura por productos de estas, ya que los distintos tipos de bienes soportan diferentes niveles de tarifas arancelarias». La media que establece el informe sería del 7 %.

Pues bien, las autonomías que estarían potencialmente más expuestas serían la Comunitat Valenciana, Murcia, Galicia y Aragón, «debido tanto al peso relativo de su comercio bilateral con el mercado británico como a su especialización exportadora, con un peso relevante de bienes agroalimentarios, textiles y de automoción, productos a los que se les aplican unos aranceles relativamente altos en promedio».

Firmas

Por otro lado, el 11 % del total de empresas españolas que venden al exterior tienen alguna relación comercial con el Reino Unido. Dicho porcentaje, como ocurre en los valores exportados, es muy superior en Cataluña (21 %), pero también en la Comunitat Valenciana (14 %). El documento constata que en la mayor parte de las autonomías se observa una disminución, entre 2016 y 2018, del peso relativo del total de empresas presentes en el mercado británico. Se trata de dos décimas en el conjunto de España y de tres en la Comunitat Valenciana. Esa disminución, según el Banco de España, es «una consecuencia directa del aumento de la diversificación geográfica hacia regiones extraeuropeas de las ventas de productos españoles al resto del mundo».

Por último, el informe del supervisor destaca que los exportadores al Reino Unido presentan una productividad del trabajo más elevada y un grado de diversificación geográfica más profundo que las empresas expuestas a las principales economías de la Unión Europea.