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La patronal pide que el Estado se haga cargo de las bajas de los trabajadores

Navarro se refiere a los empleados que tengan que quedarse en cuarentena si un hijo se contagia

El presidente de la CEV, Salvador Navarro, en una imagen del pasado junio.

El presidente de la CEV, Salvador Navarro, en una imagen del pasado junio. germán caballero

A pocos días de que empiece el curso escolar y a pesar de la insistencia del Gobierno en que se reanude sin trabas con clases presenciales, la incertidumbre es creciente sobre la reapertura de los colegios y en relación a la incidencia de la misma en la evolución de la pandemia. Hay muchas dudas sobre cuestiones fundamentales, como, por ejemplo, qué sucederá con los padres de hijos que se contagien de covid en sus horas lectivas. La cuarentena de los menores obligará a tomar una medida idéntica respecto de los convivientes con ellos, pero los padres, en la mayoría de los casos, son trabajadores. ¿Cómo cumplirán con su trabajo? ¿Quién pagará la factura de su confinamiento?

El presidente de la patronal autonómica CEV, Salvador Navarro, respondió ayer de forma concluyente, a preguntas de este diario, a la segunda de esas cuestiones. Y es que en la situación actual un trabajador, si se contagia o ha estado en contacto con otra persona infectada por el coronavirus, tiene que guardar una cuarentena en su casa de catorce días «y los primeros quince días de la baja los paga la empresa».

El líder patronal valenciano considera que debe ser el Estado el que se haga cargo de esos costes en casos de transmisión escolar, porque «una cosa es que un trabajador se infecte en el centro de trabajo, y entonces es responsabilidad de la empresa, y otra muy distinta es que se contagie porque su hijo ha estado en contacto con el virus en el colegio. El Estado debe hacer en este caso una excepción».

Pese a esta reclamación, Navarro es un firme defensor de la reapertura total de los colegios y de que las clases sean siempre presenciales. No solo por cuestiones estrictamente educativas, que también, sino prácticas, porque una mayoría de personas no puede teletrabajar y, si los hijos no van a clase, «con quién los dejan, ¿con los abuelos?», que correrían un riesgo extremo.

Unidad de trabajo

Navarro considera que en los centros de enseñanza «no debe de haber ningún problema si los protocolos de seguridad son los que deben ser». En este sentido, apuntó que un colegio «es una unidad de trabajo, como una empresa, donde los protocolos deben seguir todas las normas y contar con el visto bueno también de los sindicatos». En relación con esto, recordó que los supermercados, por donde pasan diariamente muchas personas de distintas unidades familiares, o las empresas de transportes, cuyos trabajadores van de un lado a otro, han estado funcionando durante toda la pandemia, incluso en las semanas de mayor riesgo, «sin problemas. Insisto, con buenos protocolos no tiene por qué pasar nada».

Es más, recordó que una persona «se puede infectar en una terraza en la que esté tomando un refresco» de la misma forma que en otros lugares como el centro de trabajo. En su opinión, «mientras no esté la vacuna, no habrá normalidad y habrá que convivir con el virus, lo que solo se puede hacer con responsabilidad de los ciudadanos».

El presidente de la CEV aseguró que le «preocupa la disparidad de criterios» que están exhibiendo las diferentes comunidades autónomas, dado que cada una está proponiendo sus particulares medidas para la vuelta al colegio, sin que haya una coordinación central. Es por ello que se preguntó: «¿Para qué tener un ministerio de Educación u otro de Sanidad?», si al final, por la cesión de competencias, cada gobierno autonómico se rige por sus propios criterios.

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