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El turismo valenciano pide ERTE hasta abril para evitar hasta cien mil despidos

La patronal hotelera prevé un cierre general y ERE si el Estado no prorroga el mecanismo de protección

Playa de Benidorm, este mes de agosto.

Playa de Benidorm, este mes de agosto. david revenga

Llega el invierno. Todavía las noches son sofocantes y los días abrasadores, pero los empresarios hoteleros de Benidorm, con las magras previsiones de reservas para los últimos días de agosto en una mano, y las noticias de rebrotes en la otra, comienzan a planificar el cierre de hoteles a partir de septiembre. Llegado octubre, la capital de la Costa Blanca amenaza con convertirse en un erial irreconocible.

Sin extranjeros, sin nacionales, sin jubilados. Lo que en los últimos años era un campaña turística sin fin, con los únicos cierres de quienes aprovechaban la temporada baja para invertir en reformas y elevar la categoría de sus establecimientos, va a convertirse este otoño en una playa fantasma.

«Va a ser un invierno de ocho o diez meses lo que nos viene por delante», cuentan resignados desde la patronal hotelera de la C. Valenciana Hosbec. Con la certeza de que no habrá Imserso y con los grandes mercados emisores europeos como Reino Unido cerrados, el objetivo ahora es capear el temporal. Y, como al principio de la pandemia, salvar el empleo ante el largo invierno.

El sector se enfrenta de nuevo a una fecha límite, la del 30 de septiembre, cuando se levantan los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Un plazo razonable para la actividad general, ahora que ha vuelto a desarrollarse con relativa normalidad, pero no para el turismo y el ocio, castigado por la falta de clientes y un consumo retraído.

De aquí al 30 de septiembre pueden tramitarse ERTE por rebrote. Los hoteles los están pidiendo. El problema vendrá a partir de octubre, de ahí que el sector reclame de nuevo al Gobierno una prolongación de este mecanismo salvavidas para el empleo, al menos hasta el 31 de marzo de 2021, cuando teóricamente empezará la nueva temporada alta. Porque la baja, la de invierno, ya se da por perdida.

«Ahora que la actividad general puede desarrollarse, es el turismo, la hostelería, las agencias de viaje, servicios turísticos, guías... los que quedan más afectados por los rebrotes. Hay que hacer un planteamiento de ERTE exclusivo para el turismo y pediremos la cobertura del mecanismo original, bonificado al 100% y al menos hasta el 31 de marzo, si no más. Dependerá de cómo evolucione la parte sanitaria», avanza Nuria Montes, directora general de Hosbec.

«Tratamos de proteger a los trabajadores porque si no las empresas optarán por la extinción de contratos con esta incertidumbre», añade. ¿Y a cuánta gente puede afectar? Montes ofrece la devastadora cifra de cien mil puestos de trabajo en riesgo en la C. Valenciana, ligados al turismo, hostelería, ocio, etc, si no se amplía esta red de seguridad.

Y es que las cifras que ofrece el sector este verano son decepcionantes. Según los últimos datos actualizados de Hosbec, esta última semana en Benidorm, por ejemplo, con el 60% de camas disponibles, la ocupación ha sido del 66%.

En València ciudad, del 56%, pese a que se ha reducido el número de plazas por la caída del mercado. Para la próxima semana, la previsión cae al 46%; y en Benidorm, al 42%.

El verano sin ingleses

Ha sido un verano atípico, con buenas expectativas en julio, pero frustradas después de que Reino Unido señalara a España como destino a evitar. Entre el 85% y el 95% de los veraneantes de la Costa Blanca son nacionales. Solo portugueses o franceses llegados principalmente por carretera han roto esta dinámica.

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