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Gasolina para Ford Almussafes a la espera del futuro eléctrico

Detroit adjudica un nuevo motor a la factoría valenciana y prorroga dos años la fabricación de la furgoneta, lo que aleja el fantasma de más despidos

Gasolina para Ford Almussafes a la espera del futuro eléctrico

Gasolina para Ford Almussafes a la espera del futuro eléctrico

Almussafes vivió ayer un día de fiesta tras muchos semestres con la respiración contenida. El encadenamiento de expedientes de regulación temporal de empleo (Erte), hasta seis en dos años; la caída de la demanda arrastrando la producción a la baja; la parada total este año por la pandemia durante varias semanas; la pérdida de modelos y motores estratégicos para la fábrica valenciana; un reciente ERE de 350 despidos...

Solo la adjudicación y puesta en marcha de la nueva generación del Kuga, el SUV estrella de Ford que está triunfando en el mercado europeo con su versión híbrida enchufable, rompía esa dinámica. Un éxito que, además, alinea a esta factoría con ese futuro bajo en emisiones al que tiene que adaptarse cada fabricante.

Mientras tanto, el desafío de empresas y sindicatos para el mantenimiento del empleo es sobrevivir a la larga travesía a la que se enfrenta esa industria: el cambio de las motorizaciones tradicionales hacia ese futuro aún lejano de coches eléctricos que necesitarán cerca a proveedores de baterías eléctricas.

Las dos noticias que la multinacional con sede en Detroit dio ayer a la plantilla supone gasolina para ese compás de espera hasta las grandes decisiones. La primera, ya esperada desde agosto, como publicó Levante-EMV, impacta positivamente sobre la planta de motores. Ford asigna a la fábrica de València el encargo de producir el motor de 2 litros GDI para el mercado norteamericano desde el verano de 2021 hasta finales de 2023, mientras se rediseñan las plantas norteamericanas, según explica UGT, sindicato mayoritario.

Este motor se ensambla en la furgoneta comercial Transit que se vende en el mercado norteamericano y que también se fabrica aquí. Así que, de alguna manera, se corrige una disfunción difícil de comprender pero habitual en la era de las cadenas globales de valor. Ahora mismo, los motores de esas furgonetas vienen desde EE UU, se montan en los vehículos, y regresan a América. El comité de empresa, recuerda su presidente, Carlos Faubel, lleva tiempo insistiendo en que se adjudiquen a Almussafes los motores de los coches que se fabrican aquí para ahorrar costes. «Esta decisión, aun quedando lejos de ser la solución definitiva para el futuro de la fábrica, no deja de ser una buena noticia, porque el aumento de producción que supondrá a partir de septiembre de 2021 dará estabilidad a la planta de motores, manteniendo la carga de trabajo por lo menos hasta finales de 2023», explica UGT.

La segunda noticia que recibió ayer la plantilla es igual de trascendental, si no más, ya que elimina del escenario a corto plazo la posibilidad de despidos. Almussafes va a mantener dos años más de lo esperado la producción de esta misma furgoneta para parte del mercado americano. Estaba previsto perder esa parte de la Transit a partir del 31 de octubre de 2021. Ahora se prorroga hasta finales de 2023 o el primer trimestre de 2024. Detroit revierte la decisión de llevarse esta producción a México.

No es poca cosa. El Ford Kuga es el gran generador de trabajo en Almussafes. Más de la mitad de las unidades corresponden a este modelo. Pero la furgoneta comercial, que se fabrica para Europa en exclusiva y para parte de América, es el responsable del 33% de la producción de Almussafes, según cifras del primer semestre. La pérdida definitiva de carga de trabajo, tras mucho tiempo sosteniendo la plantilla con ERE temporales, abocaba a despidos, reconoce UGT.

Pensando en el futuro híbrido y electrificado de Almussafes, la llegada del nuevo motor gasolina 2.0L GDI acerca también la posibilidad de que València reciba el encargo de fabricar motores híbridos, algo que Ford no hace en Europa por ahora. Un propulsor híbrido no es otra cosa que un motor gasolina de alta cilindrada conectado a una pila, resumen gráficamente fuentes sindicales.

Y eso es lo que hace Almussafes, motores gasolina para vehículos americanos de gran tamaño, como el Ford Edge o el Mustang. Son motores 2.0 L GTDI, que comparten la misma arquitectura que el nuevo propulsor adjudicado ayer y que apenas necesitará una inversión de unos diez millones de dólares, anunció ayer la compañía. El presidente del comité de empresa, Carlos Faubel, entiende que una adjudicación de motores híbridos necesitaría una inversión escasa, una decisión que, para bien o para mal, se espera que no tarde más de seis meses.

Mientras esa incógnita se despeja, medios especializados del sector elucubran sobre la posibilidad de que Ford se lance a diseñar un Kuga más grande, de siete plazas, como sustituto de los monovolúmenes S-Max o Galaxy. Son modelos que fabrican en Almussafes, en principio hasta finales de 2023, pero su débil posición en el mercado no les augura mucho futuro. Otro problema en el horizonte.

El Kuga de 7 plazas ya fue considerado hace tiempo, en la versión anterior, sin llegar a convertirse en realidad. Ahora, el portal especialista FordAuthority recupera esa posibilidad, y señalando a Almussafes como candidata para el lanzamiento debido a la existencia ya de la plataforma tecnológica.

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