La Conselleria de Economía Sostenible aseguró ayer que quiere utilizar las ayudas a los polígonos industriales para frenar la despoblación. El departamento que dirige el conseller Rafa Climent admitió que con el nuevo criterio de ligar las subvenciones a la población busca ayudar a los municipios más pequeños. Economía hizo el anuncio tras la rebelión de los ayuntamientos de las grandes áreas empresariales que no comparten el cambio de criterio y defienden que las subvenciones se otorguen en función de la extensión de las áreas empresariales, el volumen de negocio y el número de trabajadores.

La polémica se ha desatado esta semana tras el anuncio del conseller de Economía Sostenible de que las ayudas para la mejora y modernización de áreas industriales de 2021 «se distribuirán por primera vez atendiendo al número de habitantes de cada uno de los municipios solicitantes».

Los alcaldes de Riba-roja de Túria (Robert Raga), Paterna (Juan Antonio Sagredo), y Almussafes (Toni González) ven «ilógico» que las ayudas se otorguen en función del número de habitantes en lugar de criterios económicos objetivos. Economía alegó ayer que la medida «tiene como objetivo ayudar a los pueblos más pequeños. Las ayudas que se aprueban nunca llegan al 100 % (del proyecto). Si concedes el 80 o el 90 % un ayuntamiento grande puede hacer frente y aportar ese 20 o 10 % que le falta. Sin embargo, un ayuntamiento pequeño no puede asumir la parte que le falta».

Fuentes de la Conselleria de Economía incidieron en que «es una manera de hacer frente a la despoblación y que (los municipios pequeños) tengan polígonos en condiciones para que las empresas se instalen y creen ocupación. No hay un cambio drástico en las ayudas. Otros años las líneas presupuestarias se han hecho por comarcas y este año se ha decido tener en cuanto la población».

Con el nuevo criterio de la Conselleria de Economía se produce la paradoja de que municipios como Ontinyent (35.000 habitantes), Cocentaina (11.456 vecinos) o Muro de Alcoi (9.329 ciudadanos) optan a más ayudas que Paterna (70.000 empadronados) que tiene en su municipio el polígono Fuente del Jarro (uno de los más importantes de la Comunitat Valenciana). El alcalde de Paterna denunció que «añadir criterios nuevos a las ayudas de mejora de las áreas empresariales no aporta nada positivo. En cambio, sí ayudaría simplificarlas al máximo. Además, no tiene mucho sentido tener en cuenta la población cuando los trabajadores son de municipios diferentes. En Paterna, la mayoría de nuestros 45.000 trabajadores son de València».

El alcalde de Riba-roja de Túria (22.000 habitantes) también cree que las ayudas se deben destinar a mejorar la competitividad de las áreas empresariales. «Estas ayudas deben atender a criterios de negocio, a la extensión de los polígonos y al número de trabajadores», añadió.