Emili Tortosa, exdirector general de Bancaja, ha fallecido esta madrugada en València a los 79 años como consecuencia de la enfermedad degenerativa que padecía desde hace unos años, según han confirmado a este diario fuentes próximas al exdirectivo.

Nacido en 1941 en Alzira -en donde será enterrado si las condiciones meteorológicas no lo impiden-, Tortosa entró en la Caja de Ahorros de València como botones y fue escalando hasta convertirse en su primer ejecutivo tras la llegada a la presidencia de José María Simó Nogués en 1989. Estuvo en el cargo hasta 1997, cuando el nuevo gobierno de la Generalitat, controlado por el PP de Eduardo Zaplana, forzó su dimisión por las discrepancias estratégicas entre ambas partes, fundamentalmente por haberse convertido Tortosa en un dique de contención contra los afanes intervencionista del presidente del Consell y su partido en la actividad de Bancaja.

Tortosa, como director general, impulsó la fusión de la Caja de Ahorros de València con la de Castelló, operación que dio lugar en 1991 a Bancaja. Tres años más tarde, dirigió la compra al Banco Central del paquete de control -24 %- que este tenía en el Banco de Valencia, que pasó a estar bajo el ala de Bancaja. Durante su mandato, de expansión controlada de la entidad financiera que luego desaparecería tras casi tres lustros en manos del PP para integrarse en Bankia, Tortosa incorporó a la caja a un grupo de directivos, los llamados Arturos -por venir de la consultora Arthur Andersen-, que serían claves en la expansión y posterior ruina de la caja: los exdirectores generales de la misma Fernando García Checa y Aurelio Izquierdo, y el exconsejero delegado del Banco de Valencia, Domingo Parra.

Tras su salida de la caja, Tortosa estuvo un tiempo como representante de la entidad financiera en el consejo del Banco de Valencia, donde permaneció hasta 2007, cuatro años antes de su intervención y posterior venta a CaixaBank. Una de las preocupaciones vitales de este licenciado en Ciencias Económicas fue la defensa de la ética en la actividad empresarial. Fue presidente del Centro europeo de empresas innovadoras (CEEI) hasta 2010, y también de la Fundación Étnor para la Ética de los negocios y las organizaciones, una entidad fundada en 1994 y dedicada a la divulgación de los valores éticos en la actividad económica y empresarial. Fue una de las primeras instituciones creadas en España con este fin.