Más de un 70% de los líderes actuales de las empresas familiares admiten no tener un plan de sucesión. De este modo, las mercantiles españolas se sitúan en la media internacional respecto a la existencia de planes de sucesión (28% en España, al igual que en Europa y Latinoamérica) frente al 30% global.

Esta es una de las principales conclusiones del estudio ‘Las empresas familiares españolas ante el reto de la sucesión: Diferentes perspectivas generacionales’, realizado por investigadores de la Cátedra de Empresa Familiar de la Universitat de València, la Cátedra de Empresa Familiar y Creación de Empresas de la Universidad Abat Oliba CEU y de la Universidad de Extremadura, que forman parte del consorcio internacional STEP Project (’Successful Transgenerational Entrepreneurship Practices’).

Estos grupos de investigación colaboran estrechamente con las asociaciones de empresas familiares de sus áreas de referencia: AVE (Asociación Valenciana de Empresarios), ASCEF (Asociación Catalana de Empresa Familiar) y AEEF (Asociación Extremeña de Empresa Familiar).

El estudio muestra que las empresas familiares españolas afrontan estos procesos con una «fuerte orientación hacia la estructuración del gobierno familiar». Esto puede ayudar a orientar y consensuar los procesos de sucesión y a fomentar la participación de la familia y su implicación en las futuras etapas del proyecto empresarial. Sin embargo, se encuentran peor dotadas de estructuras y mecanismos de gobierno corporativo (consejos de administración, existencia de consejeros externos, etc.), que resultan también claves para canalizar la transición en la dirección, advierte. Las empresas familiares pertenecen mayoritariamente al sector de servicios (69%).