Ford concretó ayer el impacto que ha tenido la covid en sus ventas en todo 2020. La compañía estadounidense con planta en Almussafes matriculó un total de 974.982 vehículos en sus 20 principales mercados europeos durante el año pasado, lo que supone un descenso del 26,8 % en comparación con los 1,33 millones de unidades que vendió en el ejercicio anterior. Según datos hechos públicos ayer por la firma, su cuota en el mercado europeo bajó en 0,3 puntos hasta el 7,1 %, ya que las matriculaciones del total del mercado descendieron un 23,6%, hasta 13,7 millones de vehículos.

Del total, la marca vendió 645.156 turismos en el viejo continente el año pasado, un 32,1 % menos, perdiendo así cuota de mercado hasta el 5,6 %. Sin embargo, Ford entregó 329.826 vehículos comerciales, un 13,6 % menos, por lo que aumentó su peso en el mercado en 0,7 puntos, alcanzando el 14,6% del total. Este comportamiento asimétrico repercutió en la producción de la planta valenciana, que bajó un tercio en 2020 pero donde la furgoneta Transit Connect registró un descenso de fabricación mucho menor que otros modelos como el Mondeo.

Por países, en Reino Unido —el principal mercado de exportación de Almussafes—, vendió 248.984 unidades el año pasado (-29,7%), en Alemania, 240.399 unidades (-28%); en Italia, 110.445 unidades (-23,7%); en Francia, 83.385 unidades (-25,2%), y en España, 54.183 unidades (-35,3%). A esta coyuntura se le suma el desabastecimiento de un microchip a nivel mundial, que ha provocado que todas las marcas reduzcan su producción y que el fantasma de un nuevo ERTE vuelva a sobrevolar Almussafes.